lunes, 20 de septiembre de 2010

Entrevistas-Alejandro Sabella


Alejandro habló sobre su relación con Daniel Passarella, de la mística Pincha y de su pasado como hábil futbolista.
1- Si en el brindis de año nuevo del 2009, alguien te hubiera dicho que en 12 meses estarías jugando la final del Mundial de clubes en Abu Dhabi, ¿qué le habrías contestado? Que tenía una gran imaginación. O unas copas de más encima.

2¿Qué imaginabas para el 2009 en ese momento? No tenía nada concreto. Como Daniel (por Passarella) había decidido entrar en la carrera para presidente de River, yo ya me había enfocado en dirigir solo. Y tenía claro que Estudiantes era una posibilidad, por mi pasado como jugador y también porque hace unos años, en 2004, cuando se fue Bilardo, me habían llamado. Tenía ganas de dirigir, sobre todo por mi vocación pedagógica, por la posibilidad de transmitir, más allá del tema económico. Siempre me gustó la idea de volcar las cosas que me enseñaron, sentirme útil desde ese punto de vista.

3 ¿A quién se le ocurrió que fueras el técnico de Estudiantes? No lo sé. A mí me llamó Juan Ramón Verón, que estaba reunido con los directivos. Me comentó lo hablado y me preguntó si podía acercarme a charlar con ellos. Creo que influyó la experiencia que sumaba como ayudante en equipos importantes del mundo, incluidas dos selecciones, y también mi trayectoria en el club, porque venían de un par de experiencia con técnicos que no estaban identificados con Estudiantes y tal vez querían cambiar.

4 ¿La Brujita y Bilardo influyeron? Bilardo había declarado la vez anterior, cuando se fue Sensini, por lo menos es lo que leí, que teníamos que agarrar Trobbiani y yo como dupla técnica. Y a Sebastián lo tuve 4 años en la Selección con Daniel, pero fue hace mucho tiempo, nos conocíamos de ahí.
5 Te habló Verón padre, cortaste, ¿qué fue lo primero que pensaste? Estaba en el auto, y tuve una doble sensación: por un lado, alegría; y por otro, una responsabilidad muy grande. Dudas de aceptar no tenía, aunque siempre aparece algún temor a que te vaya mal. Igual, era un gran desafío que debía correr. Y era el momento: a veces el tren pasa una sola vez. También pensé que si Estudiantes me llamaba, era porque me necesitaba. Y si te necesitan, tenés que responder. Así que le conté a mi señora y fui a la reunión.
6 ¿A Passarella no le preguntaste? Con Daniel había hablado unas semanas antes, y me dijo que si recibía un ofrecimiento lo aceptara sin dudar, que se iba a poner contento por mí.
7 ¿Qué pasó cuando Estudiantes te buscó en 2004? Se había ido Bilardo y me llamó el secretario, Arias Navarro, pero con Daniel teníamos medio arreglado ir al América, de hecho había dos valijas ya armadas en la puerta de mi casa esperando el llamado para salir a México. Agradecí y les contesté que tenía un compromiso.
8 ¿Trabajaste de pibe? Nunca. Mi papá era ingeniero agrónomo y mi mamá, maestra de escuela. Clase media, el primer auto fue jeep, después un Renault 4, a comer afuera no íbamos nunca, la ropa en general la hacía mi mamá comprando telas, así que si bien no trabajé, tampoco sobraba. Tengo un hermano mayor, Marcelo, que estudió agronomía y hoy trabaja en una fábrica de azulejos.
9 ¿Tu papá jugaba al fútbol? Sí, en los campeonatos internos de GEBA, de 10 o de 11, le pegaba con las dos piernas. Eso sí: no gambeteaba nunca y a mí me volvía loco, porque me encantaba tenerla y gambetear y entonces él me pedía que la largara. Jugó hasta muy viejito, largó hace 3 o 4 años. Cuando se retiró, dejó un mensaje titulado “Carta a los muchachos de los picados de los jueves”. A esa carta la llevo encima. Ahí les agradecía a quienes compartían los picados de GEBA con él por aguantarlo y tenerle paciencia, por cuidarlo, porque los de su edad habían ido muriendo y el resto eran muchachos más jóvenes.
10 ¿Dónde empezaste a jugar? En el barrio. Vivía en Vidt y Paraguay, en Barrio Norte. Vidt era una cortadita y en esa época había pocos autos, pasaba el tranvía, y por eso vivíamos en la calle jugando al fútbol, en el empedrado, con la pelota pulpo, la de goma. Jugábamos al cabeza o de vereda a vereda un picado cuando había más gente, o a embocar en mi balcón, porque yo vivía en planta baja. A los 4 o 5 años me hicieron socio de GEBA y desde los 7 empecé a jugar en los campeonatos internos.
11 ¿Ahí ya te destacabas? Me iba bien, siempre como 10. Nuestro equipo estuvo como cinco años sin perder un partido. Con mi familia íbamos sábado y domingo al club, era religioso. Y cuando terminábamos y nos bañábamos, como mi mamá se demoraba más tiempo en las duchas, con mi hermano y mi papá la esperábamos en el auto, y mientras tanto jugábamos. Mi viejo iluminaba el arco con las luces del auto, y ahí íbamos los tres: uno atajaba, otro tiraba centros y otro pateaba. Llegábamos a casa y nos teníamos que bañar de nuevo.
12 ¿A River cómo llegaste? El padre de un compañero mío de GEBA era muy amigo de un delegado de River. El delegado le hablaba al padre, el padre a mi amigo y mi amigo a mí: “Decile a Sabella que vaya a probarse a River”. A mí me daba vergüenza. Pero insistieron tanto que fui y me probé. Cuando me preguntaron la edad, por consejo de este padre, dije que era del 55, porque yo era chiquito de físico, aunque soy del 54.
13 ¿Cómo terminó? Anduve bien y tenía que ir a la prueba definitiva a fin de año. Si antes no quería saber nada, después de esa mentirita menos, hasta que un día mi compañero me dijo: “El miércoles te paso a buscar por tu casa y vamos a River”. Tenía pánico de decir la verdad, rogaba que no tocaran el timbre. Y lo tocaron. Le pregunté a mi viejo qué hacer. Fui, anduve bien y cuando el delegado me preguntó la edad y dije que era del 54, casi me mata. Igual me ficharon. Me probó Bruno Rodolfi, un histórico cinco de River.
14 ¿Como te iba con abogacía? Estudié casi dos años en la UBA, en Figueroa Alcorta. Me iba bien, pero tuve que dejar cuando empecé en Primera. En realidad, a mí me gustaba más la medicina, pero me metí en abogacía porque podía estudiar en casa, con medicina era más difícil porque tenía muchas prácticas.
15 ¿Quien te puso Pachorra? Marcelo Araujo en un Sudamericano juvenil de Chile, en 1974. Me puso el apodo porque me gustaba dormir la siesta. Me gusta, en realidad, aunque ahora se me complica porque tengo muchas cosas en la cabeza. Pero Pachorra era por la siesta, no porque no corriera en la cancha, ¡eh!
16 ¿Y quién te puso “mago”? Con River jugamos un amistoso en Misiones bajo un diluvio impresionante. Vino un centro, me tiré en palomita, la pelota me quedó atrás y le di de taco. En el vestuario creo que Perfumo empezó con lo de “mago“ y quedó.
17 ¿Los zurdos son más talentosos que los derechos? Es una pregunta para algún neurólogo. En el fútbol, como hay menos, quizás resaltan más. Tal vez sean más elegantes.
18 ¿Vos siempre fuiste zurdo? Con la mano fui siempre derecho, pero con el pie tengo mis dudas. No sé si lo soñé o fue verdad, y a mi viejo ya no le puedo preguntar porque falleció. Creo que yo era derecho y como jugaba de 10 y casi todos los 10 eran zurdos, empecé a patear de zurda todos los días y quedé zurdo. A mí me encantaba cómo jugaba Rojitas.
19 ¿Políticamente también sos zurdo? Me considero progresista. El último referente político con el que me sentí identificado fue Chacho Alvarez.
20 ¿Quién fue el mejor maestro de Inferiores que tuviste? Recuerdo a Mario Ditro, un ex marcador de punta. Me marcó porque lo tuve en Quinta División, que fue justo el año que exploté. Además me gustaba el trato que tenía con los jugadores.
21 ¿Quién fue el DT que más te marcó? No hay uno. De Labruna, destaco la confianza que le daba al jugador y el ojo para elegir. De Valdir Espinoza, en Gremio, me quedó una frase: “El fútbol es una lucha por los espacios, el que mejor y más rápido los ocupa, gana”. Rubens Minelli se enojaba cuando teníamos la pelota y no pateábamos al arco. Harry Haslan, entrenador del Sheffield, nos mató un día que ganábamos 4-0 el primer tiempo y en el segundo no hicimos nada, nos dijo que era una falta de respeto al público. De Bilardo, todo lo que significa la dedicación, el trabajo, el esfuerzo, la parte táctica. De Manera, al margen de lo que sabía, su aspecto humano. Un gran tipo.
22 Siempre tuviste un perfil bajo y te sentiste cómodo en el segundo plano del ayudante, ¿te costó asumir el rol de primera figura? Y... te cambia totalmente, tenés otra exposición: ante los jugadores, ante los directivos, ante el público y la prensa, todo el tiempo estás tomando decisiones inherentes a tu cargo, y con esas decisiones a veces perjudicás a alguien. No son cosas fáciles.
23 ¿Cómo te sentís en este nuevo rol? Bueno, diría que me ayudaron mucho los resultados, porque si arrancás ganando, todo se hace más fácil. De repente tomás decisiones erradas y nadie te dice nada porque el equipo gana. Después, con el tiempo te vas soltando. Igual, me gustaría aclarar que cada uno debe ser inteligente y ocupar el lugar que le corresponde, por eso como ayudante me ubicaba en un segundo plano, no porque nadie me lo impusiera.
24 ¿Te sentiste nervioso como ante un examen en tu primera charla con el plantel de Estudiantes? Hablé un domingo y jugábamos el jueves por la Copa. Llevé una camiseta de Estudiantes en la mano, porque quería inculcarles desde el primer día lo que yo sentía por el club y lo que significaba la Copa en la historia de Estudiantes. Quería hacerles ver que llegaba uno como ellos. Aposté a la mística de entrada. Y después sí, les di unos conceptos futbolísticos, qué pretendía del equipo en el tema táctico, pero sobre todo le apunté a lo mental, porque como en cualquier orden de la vida, la mente es el motor de todo. Si no está bien la mente, no puede estar bien el resto. Y sí, un poco nervioso estaba, sobre todo antes, a medida que hablaba me fui soltando.

ZURDO CRACK de medias bajas en el Pincha.
25 ¿Habías hablado delante de un plantel alguna vez en 15 años como ayudante? Tres veces. Una en la Copa América de Bolivia, porque la Selección jugaba un partido de Eliminatorias y un par en River en la última etapa, porque a Daniel lo habían internado.
26 En esa primera charla, ¿se te cruzó que podían ganar la Copa? Veía que había que mejorar en el torneo y sobrevivir en la Copa, donde teníamos uno ganado y dos perdidos. Si perdíamos uno más, quedábamos afuera, y si empatábamos, se complicaba, por lo que sólo podía pensar en el día a día y nada más. Cuando pasamos a Libertad en octavos, sí vi que podíamos soñar con llegar a la final.
27 ¿Qué pensaste cuando supiste que el rival de la final era Cruzeiro, tu sombra negra en River? En la fase de grupos les ganamos 4-0 y las conclusiones con el cuerpo técnico fueron dos: 1) Ojalá no tengamos que jugar nunca más con este equipo; 2) Estos llegan a la final. Nos pareció un equipazo, más allá del resultado, que había sido medio mentiroso. Le decía la marea azul, y pedía que no se cruzara con nosotros. Cuando nos tocó en la final, me acordé de que la única vez que había llegado a una final de Libertadores había sido en 1976 contra Cruzeiro y la había perdido.
28 ¿Después del 0-0 de la ida estaban muertos, no? Muertos, no; sí golpeados, y también fuertes. Influyó mucho la experiencia que el grupo vivió el año anterior en el Beira Río, cuando fueron a Porto Alegre y lo dieron vuelta al Inter en los 90 minutos. Eso les jugó en la cabeza, sin duda.
29 En el Mineirao les metieron el 1-0, el estadio se movía, hubo un par de ataques complicados, ¿pensaste que eran boleta? Eso es algo que siempre hablamos en el plantel: la mente, el equilibrio emocional son fundamentales. Mantener el equilibrio, que en general es lo primero que se pierde, es la clave, tanto si te va bien como si te va mal. No desorganizarse ante una adversidad ni hacerse amonestar. Casi siempre que expulsan por doble amarilla, la primera es una tontera absoluta. Entonces, esa falta de equilibrio ante un equipo brasileño, y encima bueno, es mortal. El equipo sintió el cimbronazo y por suerte empató rápido. Ese sí fue un golpe enorme para ellos.
30 ¿Qué fue lo que más te conmovió de todo lo que generó ganar la Copa? La gente, cuando llegamos acá: Ezeiza, la caravana y la plaza. Todo. Muchos autos que iban en sentido contrario y eran de otros equipos tocaban bocina y saludaban. Ese reconocimiento a un equipo que jugó bien al fútbol y que ganó una final en Brasil y dando vuelta el resultado, me emocionó.
31 ¿Podés explicar qué es la mística Pincha? Es difícil definir algo que se siente, se palpa, se respira. La mística es un pensamiento, son jugadores que vienen al comedor en ojotas a pedir agua para el mate, son los cuadros colgados en la concentración, los nombres de Zubeldía y Prátola en las placas que bautizan distintos lugares. En síntesis, es sentirse identificado con un club. En Monterrey, por ahí me cruzaba con Azconzabal, que jugaba en Tecos, o con Calderón, en Atlas, y esa mística flotaba en el aire. Una vez, contra San Lorenzo, Daniel me mandó a llamar a un suplente, Romeo estaba elongando y me miró, yo lo miré, jamás habíamos hablado entre nosotros, y sentí como una comunión en esa mirada, que había algo en común, algo que nos unía. Estudiantes es un club grande y chico a la vez, una mezcla de gigante y de familia difícil de explicar.
32 ¿En algún otro lado viste ese clima familiar? No, la verdad que no, y tiene mucho que ver con el country de City Bell, que es un lugar abierto. La mística es como el folclore, la tradición, ese mensaje que pasa de boca en boca; entonces, costumbres como el trabajo, la humildad, la seriedad y la solidaridad se van transmitiendo. Estudiantes fue uno de los primeros en esto: el doble turno, las concentraciones largas, entrenarse con lluvia, en el barro...
33 ¿Cómo encarás, a los 54 años, la diferencia generacional con jugadores jóvenes, en tu primera experiencia como DT? Acá tenés que ser inteligente y abierto, tenés que dar libertad y escuchar mucho, tenés que consensuar si es necesario, tenés que ser un jugador más sin serlo y tenés que dar ejemplos de vida. Con hechos, porque a las palabras se las lleva el viento. Y si te equivocás, por ejemplo, pedirles perdón a los jugadores: “Les pido disculpas, hoy hice mal los cambios, no los ayudé como debía”. Esas no son cosas comunes.
34 ¿Les contás situaciones que viviste como jugador? No, porque ahí sí juega la diferencia generacional. Por ahí contás una anécdota y el jugador dice: “¡Este qué me cuenta, si en su época era todo distinto!”.
35 ¿Nunca te generó un conflicto interno estar siempre a la sombra de Alonso en River? Para nada. Uno siempre quiere jugar pero también hay que tener grandeza y aceptar cuando un jugador es mejor que uno.
36 Cuando Alonso se fue a Francia vos tampoco lo aprovechaste, ¿qué pasó? Ese año vinieron Cocco y Beltrán, pero no es excusa, quizás no estuve a la altura, no di el piné.
37 ¿Qué recordás del Metro 75? La fiesta en cancha de River, contra Racing, cuando ya éramos campeones. Fue una cosa impresionante, el partido se suspendió en el entretiempo porque la gente desbordaba la pista de atletismo. El segundo tiempo no se jugó. River había salido campeón cuatro días antes con juveniles por la huelga, así que había una sensación dual en muchos de los que habían jugado todo el campeonato. Yo había estado en algunos partidos, pero también lo sentía: la gran alegría por ganar el campeonato después de 18 años y la frustración por no haber podido jugar el partido decisivo.
38 ¿Y la final de la Libertadores 76? Estuve en los tres partidos. El desempate en Chile lo perdíamos 2-0, lo levantamos casi al final y sobre la hora nos embocaron el 3-2. Cruzeiro era un gran equipo y nosotros llegamos con varios titulares afuera. La amargura fue muy grande. Igual, recién cobré real dimensión de la derrota al año siguiente, cuando Boca ganó la Copa. Ahí se agrandó la frustración.
39 Describí cómo hizo Bilardo para convencer a los ingleses con dos mil dólares y llevarte a Estudiantes. Carlos fue con poca plata y me pidió algo prestado, si no recuerdo mal. Se la peleamos y se la lloramos bastante. Habíamos jugado un sábado, me acuerdo, después fui a buscar a Carlos a la estación de tren, lo dejé en el hotel y el domingo a la mañana lo pasé a buscar y nos juntamos en Leeds con el manager y su asistente. Los tipos estaban apurados porque imaginate, ¡era domingo, que para ellos es sagrado y querían ir a pasear con sus mujeres! Yo hacía de traductor. Carlos llevó unos recortes de diarios sobre la crisis económica que había en la Argentina y que Estudiantes estaba haciendo un gran esfuerzo. Y los convenció.

NO TENIAN pelo en el pecho y ya eran amigos
40 Es increíble, pero si Bilardo no iba a buscarte ese día, quizás hoy no estarías en Estudiantes, ese fue el punto de partida en tu relación con el club. Y sí... suena lógico, es probable que así sea.
41 ¿Bilardo está bien del bocho o está medio pirucho? ¿Cómo puedo yo decir algo así? Escuchame: si tiene un cargo en la Selección mayor, ¿cómo va a estar mal del bocho?
42 ¿En el 78 los ingleses vinieron a llevarse a Maradona y como no les alcanzaba la plata te compraron a vos? Sé que quisieron a Zanabria, pero Mario estaba bien en Boca y no arregló. Entonces vino Rattín, que era elrepresentante del Sheffield en Sudamérica, y me ofreció el puesto. Era el Sheffield, un equipo de segunda división pero me interesaba, porque en River casi no entraba. Jugamos un River-Boca por la Copa y los ingleses me fueron a ver. Anduve bien, a tal punto que El Gráfico tituló: “Sabella no mereció perder”. Arreglamos ese día y me fui.
43 ¿Qué balance hacés de tu paso por el fútbol inglés? Me podría haber ido mejor. En Sheffield descendimos a tercera, pero me fue muy bien a nivel individual porque cuando se eligió al equipo del siglo, en el año 2000, a mí me pusieron. Es cierto que esas elecciones son discutibles, porque tiene más peso lo de los últimos años, pero significa que algo hice. Lo mismo me pasó en Estudiantes, cuando arman esos equipos ideales del siglo.
44 ¿Y en el Leeds? Ahí jugué en Primera, pero tuve un problema: el entrenador que me llevó duró cinco partidos, vino otro, y a este nuevo le gustaba el fútbol a un toque. Las prácticas eran todas a un toque, y eso a mí me mató, porque me encantaba tenerla. No lo critico, eh, sólo digo que iba contra mi estilo, así que mucho no jugué.
45 ¿Cuántos litros de cerveza tomabas en los terceros tiempos de Inglaterra? Cero, porque no me gustaba y, además, servían la cerveza natural, así que pedía gaseosa. El tercer tiempo se hacía en todos los estadios: un lugar preparado donde iban los jugadores de los dos equipos y las familias del local. Se tomaba muchísimo alcohol y nunca vi un problema entre rivales que por ahí se habían dado duro en el campo.
46 ¿Qué fue lo más curioso que te pasó en Sheffield? Descendimos a tercera y la gente entró para sacarnos en andas. Nos decían: “El año que viene ascendemos”. ¡Como en la Argentina! Lo contás y no te lo creen. No sé cómo será ahora pero eso fue increíble.
47 ¿Merecías haber ido a algún Mundial? Podría haber estado en el 86, Bilardo me conocía bien, pero estaban Maradona, Bochini, Tapia y Trobbiani, todos excelentes jugadores, ¿qué puedo decir?
48 Si Maradona te llama y te pide que le cuentes tu experiencia en un Mundial, ¿qué consejos le darías? Yo fui ayudante y no es lo mismo. En líneas generales le diría que hay que ser muy inteligente y manejar bien las cargas en el período que va entre la finalización de los torneos y el Mundial, y analizar con profundidad los casos de jugadores con alguna lesión y que puedan estar en duda. En ese mes del Mundial, el equipo debe encontrar su pico y todos los jugadores tienen que estar 10 puntos.
49 Casi 12 años después de Francia 98, ¿se equivocaron en algo? Seguramente, pero a primera vista no me salta ningún error grande.
50 ¿Tenés relación con Maradona? Poca. Nos enfrentamos en un River-Argentinos y también compartimos un par de entrenamientos con la Selección. La primera vez que practiqué con él fue un bajón. Me volví a mi casa totalmente deprimido, pensando que yo no sabía jugar al fútbol. Un tiempo después, cuando Diego les metió los goles a los ingleses y escuché a Valdano, me sentí identificado. Maradona había declarado que mientras eludía ingleses, miraba de reojo a Valdano para pasarle la pelota. Jorge después contó: “Encima de la jugada que se mandó tuvo tiempo para mirarme a mí”. Y yo sentí algo parecido: me veía practicar a mí y Diego era de otro planeta. La última vez que lo vi fue cuando vino al country a hablar con Sebastián. Me saludó y charlamos unos minutos.
51 ¿A quiénes ves para ganar el Mundial? Los favoritos son siempre los mismos, aunque España y Brasil están un escalón arriba, pero en el Mundial son partidos de 90 minutos y puede pasar cualquier cosa. Los africanos siempre están por explotar y son de temer, tranquilamente pueden hacerlo en esta Copa.
52 ¿Argentina puede hacer un buen papel viendo lo mal que juega? Sí, el jugador argentino tiene mucha experiencia, garra, gran categoría, no lo debemos olvidar. Y tampoco que hay muchos casos de equipos que no llegaron bien al Mundial y terminaron campeones: Argentina en el 86, Italia en 2006. Yo confío en la capacidad del cuerpo técnico de la Selección y en los jugadores.
53 ¿Tenemos tan buenos jugadores o nos creemos más de lo que somos? Tenemos muy buen material, es indudable, a la altura de las potencias. Hoy, España y Brasil están un escaloncito arriba pero después venimos ahí.
54 Pregunta repetida: ¿por qué Messi no rinde en la Selección como en Barcelona? Porque en el Barcelona juega de memoria, y en ese sistema se potencian unos con otros. A la Selección le falta funcionamiento porque se juntan tres días antes para jugar.
55 ¿Quiénes no pueden faltar en el Mundial? Esa pregunta no la voy a contestar. Una vez declaré que no me gustaba que otro técnico hablara de la Selección mientras estábamos nosotros y debo ser consecuente.
56 ¿Es tan importante el ayudante de campo en un cuerpo técnico? Te pregunto por todo el problema que hay con Maradona. De la Selección no te voy a hablar, sí doy un concepto general. Siempre tres cabezas piensan mejor que una, y seis ojos ven más que dos. Es obvio. Un equipo de trabajo es importante. Lo fundamental es el entrenador, con su personalidad, su inteligencia, su voz de mando, su toma de decisiones, pero son claves los ayudantes, profes y todo el equipo. La tarea del entrenador es compleja y resulta fundamental que tu equipo de trabajo te ayude a pensar, a buscar soluciones y a mejorar los entrenamientos.
57 ¿Qué hacías vos como ayudante? Miraba a los rivales y estaba muy atento en el partido por si Daniel me preguntaba algo. Por supuesto que si yo veía algo, me acercaba y se lo decía.
58 ¿Es muy distinto ser DT que ayudante? Absolutamente. El técnico está en el medio de todo, en el ojo de la tormenta.
59 Cuando te retiraste, ¿tu idea era ser técnico, ayudante o salir del fútbol? Iba a hacer el curso y ver qué pasaba. Con Daniel siempre fuimos amigos y me había comentado que quería contar conmigo. Apenas agarró River, en 1990, me invitó y al año siguiente empecé con la Reserva. Recién a partir del 94, en la Selección, ya fui su ayudante de campo. Y lo acompañé en Monterrey, Uruguay, Parma y River.
60 ¿Quién fue el jugador que más te sorprendió en la Reserva de River? Hubo muchos, pero si me apurás, elijo a Ortega y Gallardo. Ortega, porque es potrero puro, el espejo para que lo miren los pibes. Y Gallardo fue el que más me sorprendió, me daba alegría ir a entrenar. Era una enciclopedia del fútbol: tenía el fútbol en la cabeza, era dinámico y con técnica. Y encima me sentía muy identificado con su manera de jugar, me vi reflejado al instante en él porque tenía un estilo parecido al mío. Es lo que yo llamo un conector de equipo. Es algo parecido a lo que estoy leyendo en un libro español de fútbol, que dice algo similar sobre Xavi Hernández. Verón también es así pero más retrasado. Son jugadores que juntan el equipo de atrás para adelante, o de derecha para izquierda, jugadores envolventes, jugadores que tienen un desorden organizado, que te desorganizan a los contrarios, crean el caos en los contrarios y dentro de ese caos organizan a su equipo.
61 ¿Cómo empezó tu amistad con Passarella? Arrancamos juntos en River, debutamos ambos en el 74 y en la convivencia nos fuimos haciendo amigos, mantuvimos el contacto cuando estuvimos en distintos destinos y se afianzó ya en la época como técnicos.
62 Estar tantos años al lado de un tipo como Passarella, ¿no termina absorbiéndote la personalidad? No, Passarella era el entrenador y yo el ayudante y debía mantener un perfil bajo, estar en un segundo plano, y opinar cuando me lo pidiera. Nunca me sentí limitado.

Con la camiseta de Ferro en el final de su carrera.
63 ¿Nunca estuviste en desacuerdo con Passarella, no llegaste a discutir feo con él? A veces no coincidía, pero jamás discutimos. Y si en algún caso no estuve de acuerdo en la salida de un jugador del plantel... ehhhh... no me acuerdo (risas).
64 ¿Nunca pensaste en juntar a Passarella y Gallego, que dicen que no están peleados pero hace 8 años que no se hablan? En esas cosas no me meto. Con el Tolo yo mantuve contacto hasta que estuvimos en la Selección de Uruguay, después casi no volvimos a hablar.
65 “Verón es el verdadero técnico de Estudiantes”. ¿Verdadero o Falso? Verón es un crack, el jugador más preponderante en la historia del club, sin duda. Es un referente, tanto adentro como afuera. Y también es un gran profesional. Hay jugadores que son una ayuda para el técnico y cualquiera querría tenerlos. Verón es uno de ellos. Yo tuve a Gallardo en la Reserva de River y me aseguraba que el equipo iba a jugar bien 20 o 25 minutos por tiempo, que le iba a dar sustancia al equipo. A veces dicen: “El equipo no juega a nada”. Bueno, con esta clase de jugadores, sabés que el equipo va a jugar a algo. ¿En qué pueden perjudicar al técnico esta clase de jugadores? En que cuando no están, se hace difícil reemplazarlos.
66 ¿Te pide “Poné a este o sacá a este otro”? ¡No, para nada! Nosotros hablamos con todos los jugadores, no sólo con Verón, somos muy abiertos. Les preguntamos cómo están, cómo se sienten. Si bien el que toma las decisiones al final es el técnico, uno tiene que ser una especie de jugador.
67 Dentro de la cancha, tácticamente, ¿Verón maneja el equipo? Te englobo más la pregunta y te digo que el técnico se tiene que dar cuenta con qué esquema o sistema se sienten más cómodos los jugadores. Obviamente debe ser un sistema donde un jugador como Verón se sienta cómodo, porque se trata de eso también: darles comodidad a los jugadores para que exploten al máximo su potencial y más en un caso como el de Verón con sus quilates.
68 ¿Russo-Ponce-Sabella-Trobbiani o Pérez-Braña-Verón-Benítez? Son otras épocas, otro fútbol y no me corresponde opinar.
69 ¿A qué se dedican tus hijos? Tengo dos mujeres de mi primer matrimonio y una mujer y un varón del segundo. Van entre los 30 y los 13 años. Las dos más grandes trabajan en un estudio de abogados y contadores. María Alejandra, la más chica, baila con Iñaki Urlezaga, y ya estuvo en Italia, España, y bailó en el Teatro Coliseo. Y el más chico va al colegio secundario.
70 ¿Tu esposa es futbolera? Silvana es hincha de Estudiantes de nacimiento. Y muy futbolera. Fue maestra, directora de escuela y ahora es profesora de chicos con deficiencia de aprendizaje y tiene agenda completa hasta marzo.
71 Tu mujer habrá disfrutado en su doble condición de hincha y esposa. Sí, claro, a ella la conocí en La Plata. También es un arma de doble filo, ojo, lo pensé también. Eso y vivir en La Plata, donde estamos instalados hace varios años. Porque yo estaba muy tranquilo acá y no sabía cómo podía reaccionar la gente, el barrio, de acuerdo con los resultados. Por suerte nos fue bien.
72 ¿Tus hijos de qué equipo son? La más grande es de Vélez, no sé por qué, la segunda es de River y los dos más chicos de Estudiantes. Con el nene viajé en el micro descapotable desde Ezeiza a La Plata cuando ganamos la Libertadores, iba con una bandera, no lo podía creer.
73 ¿Mantuviste el contacto con el club, en todos estos años? En la última etapa mía en River, cuando jugábamos en el Monumental, mi familia venía a vernos, y justo coincidía con que Estudiantes era visitante, así que el fin desemana siguiente, iban a ver al Pincha. Y la final con Boca fue para alquilar balcones.
74 ¿Qué pasó? Yo no podía ir a la cancha de Vélez por cábala, porque no lo había visto en todo el torneo, así que llevé a mis dos hijos de Estudiantes, dejé el auto en el Carrefour, los acompañé caminando hasta la puerta del estadio y me volví con mi mujer por Juan B. Justo. Algunos me reconocían, me saludaban y me preguntaban por qué me volvía, yo les explicaba que era por cábala.
75 ¿Lo viste en un bar? No, te dije que fue para alquilar balcones. Escuchá: me tomé un taxi y fuimos al departamento que tenemos en Capital. Mi señora se puso a ver el partido y yo agarré una reposera y me recosté en el balcón. No miré nada, estaba nervioso, y sólo me enteraba por los gritos de Silvana. Terminó el partido, esperamos un rato y fui al pie de la autopista, en Salguero, para que pasaran los chicos con el auto. Vinieron, nos subimos a la autopista y salimos para La Plata. Ellos fueron al estadio y yo me quedé en casa, seguimos con la cábala a muerte (Nota de la redacción: no lo quiere decir, pero este detalle marca la forma de ser de Sabella. Perfil bajo, cero deseo de figuración).
76 ¿Qué aprendiste del fútbol brasileño: jugaste en Gremio y dirigieron al Corinthians? Como jugador fui con 30 años y pensé: “Por fin voy a entrenarme menos, voy a divertirme”. ¡Para qué! Fui al sur de Brasil, a territorio gaúcho. Llegué, fui a la revisación médica y había tres brasileños en camillas, con cicatrices de 20 centímetros, todos operados de cruzados. Nunca me entrené tanto en mi vida como ahí, doble turno todos los días. Antes del segundo partido, tenía que subir la escalera caracol de la concentración y lo hice casi de rodillas, usando las manos y los pies.
77 O sea que el “pepé pepé pepé” de los brasileños es un mito... Sin duda. Aparte son muy organizados. En el Corinthians cada jugador recibía una planilla con horarios, se usa mucho la computadora, la tecnología, los informes de rivales. Más al norte se va aflojando. Lo que sí es cierto es que no viven el fútbol con el fatalismo nuestro.
78 Te quedás sin plata y sin trabajo, ¿dirigís a Gimnasia? No. Esto es un trabajo y uno es un profesional, pero hay ciertos límites que no se pueden cruzar.
79 ¿Y a Boca? Tampoco.
80 Tu día más feliz en el fútbol. Te cuento momentos. El 2-1 contra Boca en la Bombonera, por el Metro 77, con un gol de Pedro González sobre la hora. Fue el partido clave para que el domingo siguiente diéramos la vuelta olímpica. El Estudiantes-Vélez con el gol del Tata Brown también casi sobre la hora, en 1983. A la otra fecha, Estudiantes fue campeón. Y por último, esta Copa. Venía el último avance y yo sólo miraba al árbitro, de reojo vi que Cellay rechazaba y el juez levantaba los brazos. Esa imagen la tengo congelada en mi mente.
81 El momento más triste. Hay tantos momentos tristes en el fútbol, muchos más que los alegres. No me acuerdo...
82 ¿Esperabas la bandera del plantel después de la muerte de tu papá? No, y fue uno de los momentos más felices que viví en una cancha, un momento incomparable. Mi papá falleció un sábado, el día anterior al partido con Gimnasia, yo me fui al velatorio, volví para hacer el entrenamiento del sábado, quedé concentrado, el domingo a la mañana fui al entierro y me vine para el partido. Antes de salir, los jugadores me hablaron. “Hoy todos estamos de luto”, me dijeron y salieron con la bandera de apoyo. Fue una sensación mixta: dentro de la tremenda tristeza, esa gran emoción.

JUGO en la Selección de Bilardo.
83 Los tres mejores jugadores del mundo hoy. Messi es el más desequilibrante, después hay varios buenos y pasa por los gustos.
84 ¿Quién es el mejor técnico argentino? El que más me gusta a mí es Bielsa. No lo conozco y jamás hablé con él, pero por lo que veo de sus equipos, por las horas que le dedica al trabajo y porque es una persona medida, respetuosa y responsable, me parece el mejor.
85 ¿El 10 está en vías de extinción? El 10 ha ido cambiando y buscando otras posiciones. El 10 clásico, el volante por izquierda, casi no existe. Sí está el enganche, aunque cada vez hay menos porque los equipos usan otros esquemas ya desde Inferiores, pero igual el 10, en el fútbol, que es el arte, la inteligencia, la calidad técnica y la clarividencia, nunca va a dejar de existir, deberá acomodarse a los nuevos sistemas.
86 ¿Cómo puede ser que el equipo de un 10 como Sabella juegue sin un 10 clásico? Tratamos de ocupar el lugar del enganche con los volantes externos que hacen diagonales. Acá hay algo claro: al 10 también lo perjudicó el doble cinco. En Inferiores ya se juega con doble 5, entonces si tenés un 10 y jugás contra un doble 5, ya hay dos marcas para anularlo y al 10 se le hace difícil desde chico: primero nacer y después subsistir.
87 ¿Tus jugadores saben de qué jugabas, alguno te pregunta algo? No preguntan mucho, imagino que algunos sabrán, pero no me gusta hablar de mi pasado, tiene que ver con el cambio generacional, no quiero que se confundan, por ahí les hablás y no les gusta.
88 ¿Qué cosas nuevas descubriste en vos desde que sos DT? Tuve que sacar todo lo que tenía adentro, que es lo que uno les pide siempre a los jugadores. Emplear el intelecto a full y exprimir la cabeza para ofrecerles a los jugadores entrenamientos de calidad.
89 ¿Cuánto duran tus charlas y en qué las basás? Entre 15 y 20 minutos, las doy en la concentración y le sumo unas palabras antes de salir al campo. Al principio recordamos la parte táctica y de pelota parada, que es lo que trabajamos los dos días anteriores, y al final refresco los conceptos del equilibrio emocional, la importancia de la mente, la solidaridad, el juego en equipo y cierro con algo motivacional.
90 ¿El entrenador debe saber más de grupos o más de fútbol? ¿En qué porcentajes? Todo es un conjunto, son tres patas. Como técnico, vos tenés que demostrar, y te lo digo con letras porque no tienen un orden de prioridad: a) que sabés de qué se trata; b) que le dedicás tiempo al trabajo y c) que sos confiable como ser humano. Cualquiera de esas tres patas que se resquebraja, ahí mismo se rompe la confianza del jugador. El técnico es una persona que debe infundir respeto. Y el respeto lo infundís si sos honesto, si sabés del tema y si trabajás. Estas tres patas son igual de importantes y van atadas de la mano, como las otras tres patas: jugadores, técnico y dirigentes.
91 Después de ser técnico y agarrarle el gustito, ¿ayudante, nunca más? Uno nunca sabe, no se le puede cerrar la puerta a nada.
92 ¿Sos consciente de que en apenas cuatro meses ganaste lo que a otros les llevó una vida y no lo consiguieron, como Labruna, Bilardo, Menotti o Passarella? No, la verdad es que no soy consciente.
93 ¿Te ponés nervioso en algún momento o siempre sos tranquilo como aparentás? No, no, yo me pongo nervioso, sobre todo en los partidos. Y protesto.
94 ¿Qué es lo que más te preocupa del Barcelona? (Realizada antes del Mundial; se pueden corroborar los resultados). Barcelona es un gran equipo, que mezcla la dinámica europea con la técnica del sudamericano, con jugadores importantísimos, que son la base de la mejor selección del mundo. Que 3 de ellos ocuparan los primeros 4 lugares en la elección del Balón de Oro, es algo nunca visto. El Barcelona maneja bien la pelota y se agrupa mucho para jugar, por eso cuando pierde el balón está siempre cerca para ir a recuperarlo.
95 ¿Cómo se marca a Messi? (ídem anterior). Es difícil, hablamos del jugador más desequilibrante del mundo. No hay que dejarlo pensar. Si estuviera él solo sería complicado, pero no tanto, ocurre que a veces los incendios aparecen por otro lado y tenés que ir a apagarlos y descuidás a Messi. Por lo tanto hay que estar concentrado, el equipo agrupado, lo más corto posible. A Messi hay que salirle rápido cuando engancha para adentro, que no le quede para la zurda, doblarle la marca ahí, porque puede entrar, disparar o meter un pase-gol también.
96 ¿Te quedaste con mucha bronca por cómo se les escapó la final? (Ahora sí, con el resultado puesto). Más que bronca, sentí amargura. Si uno mira los 120 minutos, el Barcelona fue un justo ganador, pero siempre se caracterizó por minimizar a su rival y nosotros, sobre todo en el primer tiempo, le cortamos los circuitos y su habitual superioridad abrumadora no acontenció. Hicimos un partido extraordinario y nos ganamos el respeto del mundo. No creo haber visto en los últimos 10 años un equipo de la categoría del Barcelona. Es como una marea que lleva la pelota y te va arrasando.
97 ¿No les faltó recambio? Jugamos la Copa Libertadores con un equipo y fuimos a disputar el Mundial, que es más importante, con menos poderío. No haber tenido un delantero para poner fue una frustración, pero así se dieron las cosas y no me gusta buscar excusas. El partido con Barcelona se podía ganar, se podía perder con dignidad o perder mal. Nosotros perdimos con dignidad. Aplaudimos al rival y nos quedamos hasta el final de la premiación porque somos buenos perdedores.
98 Se puede decir que, al final, la gran virtud de Passarella como técnico era elegir bien a sus ayudantes: el Tolo primero, vos después... Passarella tiene muchas virtudes, pasa que es discutido, pero después el tiempo pone las cosas en su lugar y le da la razón. En su momento se lo criticaba porque decían que había llamado a los ayudantes sólo porque eran sus amigos, viste...
99 Con Passarella presidente, ¿suben tus acciones como posible DT de River en el futuro? Ser presidente era un sueño que Daniel tenía y me puso muy contento que pudiera cumplirlo, pero tendrá una tarea muy ardua. Por lo demás, más allá de acompañarlo en ciertos momentos, no tuve ni un minuto en este tiempo para pensar en otra cosa que no fuera Estudiantes.
100 Si perdía ¿le ibas a hacer un lugarcito como ayudante de campo? No (risas), sabemos que Passarella es técnico y si en algún momento decide volver al campo de juego será como primer entrenador, seguramente.

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viernes, 17 de septiembre de 2010

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Entrevistas-Omar Asad


El técnico de Godoy Cruz repasa su infancia, su éfimero paso como jugador, su carrera como técnico, iniciada en la inferiores de Vélez, y la reciente pelea con Caruso Lombardi.
1 En 20 años, ¿cómo les contarías a tus nietos tu carrera en el fútbol? Que me pasó todo muy rápido y que también me sacaron todo muy rápido. Que me probé en 20 clubes, casi no hice Inferiores y con 23 años era campeón de América y del mundo, pero que sólo jugué cinco años en alta competencia, y que ese camino lindo se vio truncado brutalmente por una lesión, que me operé cuatro veces, dos de ligamentos cruzados y dos por un cartílago, que estuve cinco años intentando regresar bien y que al final no pude. Que volqué todo ese sentimiento por el fútbol en ser entrenador y quién sabe, quizás encuentre aquí mi camino.
2 ¿Qué sueños tenías de pibe? Yo era un chico con muchas carencias, hijo de padres separados, y no tenía mucho tiempo para soñar, ahí sólo se puede pensar en estudiar y ser alguien o tener un trabajo y juntar tu platita. Hasta los 16 años todo pasaba por sobrevivir; a partir de ahí empezaron a hablar de mí como jugador y entonces sí vi entre sueños mi futuro como futbolista.
3 ¿Cuál era tu apodo? Porqui, Búfalo o Falín, de Bufalín, porque era gordito y por mi aspecto similar a Funes, mi ídolo. Yo era hincha de River de pibe y me encantaba Funes.
4 ¿Qué significa Ciudad Evita? Lo mejor de mi infancia y mi adolescencia. Es la calle, la picardía, el atorrantaje, las peleas por una mina, las trifulcas en los partidos de un torneo relámpago, espalda con espalda con tu compañero para cubrirte y a defenderse de la que se venga. De esas viví mil. También tiene su historia linda, porque de una pelea así conocí a la Tana, que hoy es mi esposa.
5 ¿Cómo la conquistaste? Fuimos a un boliche en San Justo con la barra de amigos y un grupo nos vino a pedir ayuda porque le querían pegar al hermano más chico de la Tana. Fui y acosté de un derechazo al capanga de ellos. Jamás esperaban que el más pendejo de todos, que era yo, con 18 años, fuera y le pegara. Lo dejé tirado en la pista. La historia dice que le pegué a un mafioso de verdad, fui de atrevido y lo puse. Todo por defender a un pibe que ni conocía. Al otro día, la familia nos invitó a tomar mate, la vi en una reunión, y... ahí quedó rendida. Llevamos 20 años juntos. No me vas a decir que no es una historia de barrio.
6 ¿Cómo eran los torneo relámpago? Terribles, había una patada fuerte y tenías que saltar por el compañero, para que no te pasen por arriba. El jugador de potrero está siempre a la expectativa, por si se arma quilombo. ¿Sabés lo que es jugar por plata en La Matanza al fondo? Se juega los domingos, arranca a las 9 y termina a la tardecita. Pueden ser cinco partidos de 20 y 20 minutos cada tiempo. Y para morfar hay de todo: chorizo, vacío, cerveza, vino en damajuana, torta casera, algunos juegan medio tomados y el que está bien, aprovecha.
7 ¿Por cuánta plata jugaban? Ahí ponen todos: los que juegan y también gente de afuera. Y uno de cada equipo se queda clavado al lado de la cancha. Igual, hay mucha lealtad en eso, no es que uno se chorea la guita y se va corriendo. Se juntaban, qué sé yo, ponele 10 lucas de ahora por equipo. Yo no tenía un peso pero le pedía a un tío: “¿Me tirás dos gambas, que te las devuelvo mañana?”. Como ganábamos siempre, le cumplía, me gané su confianza, y sin poner un peso me hacía 200 o 500 mangos en un domingo.
8 ¿Volvés cada tanto? Yo salí campeón de América con Vélez y a los dos días fui a ver a mis amigos a un torneo, se armó una batahola tremenda, quedé en el medio y le pegué un tortazo a uno. Casi me cuesta la separación, y decí que no se enteró Bianchi, porque si no me limpiaba. Hoy voy a visitar a mis viejos, que siguen viviendo en Ciudad Evita.
9 ¿Tus viejos se separaron y vos te fuiste con tu papá, no? Así es, se separaron cuando yo tenía 4 años y como mi mamá no tenía nada, se fue a la casa de sus padres; y nosotros, los tres hermanos, nos quedamos con mi viejo. Mi hermana ya era madre soltera a los 15 años. Mi viejo tenía que matarse laburando para que pudiéramos comer.
10 ¿De qué trabajaba? En Austral, como supervisor y maletero. Siempre fue un luchador que defendía a los empleados. Con un delegado, mi papá le paró el aeropuerto de Ezeiza a Isabel Perón en el 74 o 75. Dos días sin que trabajara nadie. Buscalo en los libros. José Asad, un luchador, un ejemplo, tenía una fuerza y un empuje tremendo, ahora está jubilado.
11 ¿Vos laburaste? En Coca Cola, en el comedor, les daba la comida a los empleados y les tenía que marcar el ticket, pero a veces pasaban y no les marcaba nada para hacerles un favor. Me hice muchos amigos.
12 ¿Sufriste muchas privaciones en tu infancia? No siempre comía dos veces al día, entonces había que tirar con mate cocido y pan. Tampoco tenía cumpleaños, sólo una torta y de vez en cuando. En el colegio me faltaba el apoyo diario de casa, la contención, para mí era todo calle, calle, calle.
13 ¿Nunca te tentaste con la droga o la delincuencia? Eramos una barra de 15 chicos en el barrio, y algunos eligieron el camino equivocado de la droga y los fuimos separando. A mí nunca me llamó la atención, jamás fumé ni un cigarrillo común. Cuando todos tomaban cerveza, yo tomaba Coca Cola. Estoy muy contento de los amigos que elegí, porque uno a los amigos los elige, eh, y mantengo una relación fuerte con ellos. Los que se abrieron, hoy están muertos o en la cárcel.
14 Si en tu casa no había comida, ¡a alguien se la afanabas! No, no, es que yo engordé en Coca Coca: entré con 78 kilos y salí con 96 dos años después. La gaseosa me hinchaba, aunque siempre tuve una contextura física grande.
15 ¿Siempre fuiste delantero? Nuestro equipo se llamaba Las Estrellas, y tenía bien puesto el nombre, porque éramos un equipazo, se hizo vox pópuli y venían de todos lados a tratar de ganarnos. Al principio hacíamos dupla defensiva con Fabián, mi hermano. Yo salía a cortar y se los entregaba mansitos; él barría con calidad en el fondo. Fabián jugó en Huracán hasta la Tercera, después fue a Almirante Brown pero se rompió la rodilla y no quiso saber más nada.
16 ¿Cómo llegaste a ser nueve? Un día estaba engripado, fui a ver, pero echaron a uno y el técnico me pidió que entrara. Le dije que me sentía mal. “No importa, parate arriba y molestá al defensor”. Jugué con pantalón de gimnasia largo y en el primer partido metí dos goles, al siguiente uno más, en la semifinal otro y en la final dos más y fuimos campeones. Encima, goles de jerarquía: uno fue dejando pasar la pelota y yéndola a buscar por el otro lado del arquero. ¡Imaginate la gente del barrio! No dejé nunca más el puesto.
17 ¿Te sorprendió que anduvieras tan bien? En los picaditos de barrio jugaba arriba y el técnico me parece que vio los picaditos. Acá hay que darles mucho mérito a los técnicos, el Muerto Gustavo Fernández y el Patón Carlos De Marco.
18 Si ese día no echaban al delantero... Y... quizás no hubiera sido nada en el fútbol, porque a partir de ahí empecé a crecer y crecer. ¿Quién lo puede saber?
19 De pibe te dejaban afuera de los picados por gordito. Verdadero o Falso. Verdadero. Por gordito y porque era el más pendejo del grupo, pero a partir de los 15 años ya fue distinto. Yo me enojaba y me quedaba tirando piedritas. También era medio bruto para saltar: dos veces me corté con alambre de púa, todavía tengo las cicatrices.
20 ¿Recordás en cuántos equipos te probaste antes de entrar en la Cuarta de Vélez? ¿Tenés para anotar? San Telmo, Defensores de Belgrano, Huracán, Argentinos, Platense, River, Chicago, Laferrere, Almirante Brown, Flandria, Tigre, San Lorenzo, ehhh... Deportivo Lugano, Deportivo Paraguayo, Riestra, Deportivo Merlo, Barracas Central y Vélez, donde me rebotaron unos años antes de que me aceptaran. En algunos me bochaban, en otros quedaba pero no me daban viático, y en otros llegué a jugar, como en Tigre y en Riestra, donde participé en el campeonato de la C con un documento trucho, porque llegué en la mitad del torneo.
21 ¿En River, qué pasó? Me probaron tres miércoles seguidos y Pando me dijo que no me alcanzaba, que el Cuqui Silvani, también de la categoría 71, era más.
22 ¿Y en Tigre? Estuve 4 meses, me entrenaba con la Primera y un día me llama el presidente, Daniel Gutiérrez, para firmar el contrato. Me ofrecían cero de suelo, cero de viático, cero de todo, “para desempeñarse en el plantel profesional de Primera y de Reserva del Club Atlético Tigre”. Pedí un minuto y llamé por teléfono desde otra oficinita a mi primo Julio Asad, el ex jugador, que me ayudaba en todo. “Cortá y andate corriendo, te espero en Beiró y General Paz”. Colgué y me tomé el primer 60 que pasaba, el tipo me debe estar esperando todavía. Pero son bichos, eh, aprovecharon y me llamaron para que fuera solo. Ese Gutiérrez terminó detenido por estafador.
23 ¿Cómo llegaste a Vélez? De Tigre me fui medio resignado, ya eran casi 20 equipos y 20 fracasos. Una mañana pasé por el puesto de diarios de mi amigo Quique y leí que Vélez probaba por última semana a las categorías 71 a 74. Fui solito, vestido de jugador, con mis botines, pelo largo. Me pusieron en el segundo partido y la rompí. El técnico era Iervasi y el coordinador, Bentrón. “¿Siempre fuiste grandote? –me preguntaron- ¿cuánto pesás?”. Le contesté que 98. “Bajá seis kilos y volvé en dos meses que vamos a seguir probándote”.
24 ¿Fuiste a ver a un mago? Me maté entrenándome. Iba corriendo desde mi casa a la Ricchieri, donde está El Mangrullo, hacía flexiones, abdominales, elongaba, metía piques, y me volvía corriendo a casa. Todo solo. Bajé 7 kilos y me ficharon.
25 Las vueltas del destino, ¿no? Porque tu tío era ídolo en Vélez, se rompió los ligamentos, se operó cuatro veces y se retiró a los 27 años. Es verdad, son historias casi iguales, yo también me rompí los ligamentos, me operé cuatro veces y colgué a los 30. Habló seguido con Julio. Tuvo un accidente cerebrovascular hace dos años, pero se repuso y hoy dirige en Ecuador.
26 ¿De chico eras de River por herencia paterna? No, porque mi viejo era cero futbolero, mi mamá era más futbolera. Iba seguido a la cancha con mis amigos, de local y visitante. Mis ídolo era Funes y por eso seguramente tuve un estilo similar al suyo, en la forma de jugar, en cómo llevaba el pelo y en mi cuerpo. Juan era un espejo para mí y un poco lo copiaba, pensaba: “Yo me los llevo a todos por delante como él”. No lo pude conocer por poquito, cuando llegué a Vélez, él justo se había ido. Pero hay una historia increíble detrás...
27 Contala. Empecé a entrenarme con la primera de Vélez pero me seguía bañando en el vestuario de la Cuarta, hasta que un día apareció Ruggeri. “Nene, ¿a vos no te dijo el Bambino que te cambiás con nosotros?”, me apuró y me llevó de los pelos, todo enjabonado, al vestuario de ellos. “De ahora en más vas a usar este ropero, ¿sabés quién se cambiaba acá?”, me preguntó. “Juan Gilberto Funes”, completó. Me quería morir. A partir de entonces me empezó a llamar Juancito o Funecito. Y nunca más cambié mi lugar en el vestuario hasta mi retiro. Más de una vez me quisieron mover, pero me planté.
28 ¿Cómo apareciste como DT de Godoy Cruz? El club tiene una filosofía de reclutar gente con proyección, así les dieron chances a Llop, Troglio, al Checho Batista, todos debutantes o casi. Me venían siguiendo de las Inferiores de Vélez y al enfrentarme un par de veces con la Reserva de Godoy Cruz, Daniel Oldrá vio cómo jugaban mis equipos y me dio un espaldarazo enorme, habló muy bien de mí.
29 ¿Tomaste las Inferiores como un paso hacia la Primera? Mi sueño fue siempre trabajar en las Inferiores de Vélez unos años, aprender, ganar experiencia, pasar a Reserva y después a la Primera de Vélez. Pudo haber sido después de La Volpe y de Tocalli, pero no se dio porque no estaba preparado en un momento y porque el club era un volcán y no querían quemarme, en otro.
30 ¿Con 6 años de Inferiores te sentís más “armado” como DT? Sin duda, pasos lentos pero firmes. Las Inferiores te sirven porque podés hacer y deshacer la presión de la Primera, hasta ahora no vi que echaran a un técnico por salir último en la Sexta. Te vas a equivocar mil veces y esa tranquilidad de trabajar un año te prepara de otra manera.
31 También te sirve para evaluarte a vos mismo. Claro, sobre todo en algún conflicto o racha negativa. Igual, nunca los traté como chicos sino como profesionales, porque lo único que les faltaba a esos chicos era cobrar un contrato.
32 ¿Rechazaste propuestas en estos años? Varias del Nacional B. En algún caso estuve por ir, y en otros decliné yo, sobre todo si el objetivo sólo era salvarse de algo, porque yo quiero más, voy para adelante como loco. Ahora, me sentía más preparado y con ganas de pegar el salto.
33 ¿Ya no existen los viejos maestros que sólo aspiran a formar chicos? El que es docente y maestro, en algún momento de su juventud, como que peca y quiere estar arriba. Entre los técnicos más grandes, de mayor edad, sí pueden existir todavía.
34 A vos, entonces, te parece mal que un técnico arranque en Primera sin experiencia. Creo que si hacés las Inferiores como técnico tenés menos margen de error. Yo me equivoqué mil veces; hoy hay cosas que las manejo mejor porque las hice con los chicos y sé que salen.
35 Por ejemplo. En Godoy Cruz juego con enganche, abrimos bien la cancha y llegamos por afuera porque me dio resultados. Con los chicos hacía prácticas de 7 contra 7, abríamos la cancha, tiraban el centro y todos iban a buscar el gol. Si lo metían de aire, valía doble y de piso, uno, para que se motivaran y pisaran el área con decisión.
36 ¿Qué importa más en Inferiores: ser campeón o sacar jugadores? Sacar jugadores, sin duda. Mi prioridad era que el jugador llegara completo y me sentía reconfortado cuando debutaba en Primera, ver reflejado en ellos lo que uno trabajó es increíble. Yo fui dos veces subcampeón con las categorías 89 y 90. ¿Sabés por qué? Porque al técnico que iba a recibir mi categoría le tenía que mostrar todos los jugadores para que después decidiera y faltando 5 fechas perdí partidos por sacar titulares y poner a otros chicos para mostrarlos. No me importó.
37 ¿Vélez es una excepción en ese sentido? Seguro. Como pasa en Estudiantes, Lanús, y algún otro; en la mayoría hay que ganar y salir campeón pero después van a buscar un 3 o un arquero y no hay. La culpa entonces es de los técnicos y de los coordinadores.
38 ¿Los chicos no se ponen mal si no ganan? Sí, pero no dejan de ser chicos, y están en pleno aprendizaje, uno como técnico les tiene que hablar. El fútbol juvenil es una muestra potenciada de la sociedad argentina: un chico que a veces no comió, otro que viene de una familia con padres golpeadores o borrachos, con hermanos drogadictos o chorros, la hermana que se separó y está de joda, o el chico que tiene una novia que le pide salir todo el tiempo y después llega mal, los amigos, la mala yunta, un verdadero quilombo. Decí que en Vélez están contenidos, con psicólogo, nutricionista, viáticos...
39 ¿Cuál es el principal problema en Inferiores? Los padres, los representantes y los coordinadores. El coordinador, porque les pide ganar; el representante, porque le llena la cabeza con que es el mejor y tiene que pasar al compañero, y la familia porque le mete la presión de que los tiene que salvar a todos. Yo hablaba mucho con los chicos, por suerte se me dio tener muy buena llegada con el jugador. Eso es importante.
40 ¿Qué es lo que más te llamó la atención de ese mundo? La locura de todos: hay que ganar el partido, lastimar el rival, pisarle la cabeza. Casi todos los clubes tienen gente que trabaja para eso. Ustedes no se dan cuenta pero si se meten un par de años en el fútbol juvenil lo van a ver. La mayoría de los clubes son así: con dirigentes, técnicos y padres que hacen todo mal, que vuelven locos a los chicos. Se olvidan que están en formación.
41 ¿Es muy distinto dirigir a chicos que a profesionales? Sí: a los profesionales tenés que exigirles al máximo; los chicos están para formarse.
42 ¿Cuál es la clave para tener buenas Inferiores? Infraestructura, y aquí va desde las canchas hasta los viáticos que se les da a los chicos, la pensión, los psicólogos y nutricionistas. Y entrenadores idóneos como entrenadores para potenciar el talento y que el día de mañana puedan vivir de esto.
43 ¿Cómo fue tu primera charla como DT de Primera? Tragué saliva como loco y les dije que había aceptado la propuesta por el plantel que había, que por ellos me tiré a la pileta. Que podía cometer errores, y que me ayudaran, que me acerquen las inquietudes, que estaba para aprender y crecer con ellos y que apostaba a pelear el campeonato. Alguno me miró medio raro.
44 ¿De verdad pediste un premio por ser campeón? Antes de empezar hablamos con los dirigentes: con 24 puntos te salvás del descenso directo y tanta plata, con 27-30 te salvás de todo y equis plata y después me quería dar un premio por 34 puntos, entonces le dije al presidente: “Si hacemos 34 estamos peleando el campeonato, paganos por salir primeros o segundos”. Y eso arreglamos.
45 ¿Cómo armaste tu equipo de trabajo? Con el profe Alejandro Rafael trabajo hace varios años. Es el hijo de Eduardo Rafael, un reconocido periodista que trabajó en El Gráfico y que siempre me acerca notas y material periodístico para colaborar en mi formación. Alejandro es un fenómeno, es de la escuela de Santella y lo expresa no sólo en lo físico, sino también en lo psicológico, en la gestación del grupo. Como ayudante está el Pacha Cardozo, aunque también quería a Sotomayor y a Almandoz, pero no se pudo.
46 ¿No dudaste al irte y perder el paraguas protector de Vélez? Me la jugué al irme y por agarrar un equipo en promoción a dos puntos del descenso. Me tiré a la pileta porque había buen plantel. Y joven. Distinto sería que hubiera jugadores grandes que te pueden complicar si entrás flojo.
47 ¿Pediste consejos? Hablé con mi familia, con mi representante Daniel Comba. Y en Mar del Plata me junté dos veces con Bianchi. Me dijo que empezaba una carrera muy linda, y me recomendó una sola cosa seria, fuerte: “Respetá siempre al jugador”
48 ¿Qué es respetar al jugador? Decirle siempre la verdad. El jugador capta enseguida si lo respetás, si priorizás a alguien o no. El técnico debe bajarle los humos al egoísta. Y después debe convencer con el trabajo: qué hacés, cómo se lo explicás, si en la cancha sale, si el día del partido, sale. Es fundamental cómo el técnico le llega al jugador. Si lo entiende y ve los resultados, el jugador se juega la vida por el técnico.
49 Cuando asumiste, Bianchi declaró que eras un chico muy sano. ¿A qué se refería? Quizás a que nunca me metí con nada raro. Como jugador fui muy generoso, tal vez debí haber sido más egoísta para meter goles y que me vendieran, pero no reniego, ojo, porque la generosidad es una de mis mejores virtudes y lo que más me valoran muchos.
50 ¿Les contás tus vivencias a los jugadores? Nunca les puse la chapa de campeón del mundo, al jugador no le gusta. Una vez, después de ganarle a Banfield, les dije que los veía ganadores y mentalizados como el Vélez de los 90, una sola vez. Un equipo que entraba a la cancha sabiendo que lo peor que le podía pasar era empatar.
51 ¿Cómo te definirías como técnico? Soy valiente, pensante, ofensivo, me gusta atacar, soy confiable, respetuoso, honesto, serio. Bah, eso creo...
52 ¿Látigo o franela con el jugador? Al jugador le tenés que mostrar los dientes y darle una palmadita, no hay que ser duro ni flexible, el medio justo, te doy la soga pero te la tiro cuando quiero. Ningún extremo es bueno: si sos muy flexible te pasan por arriba, y si te hacés el fuerte o el soberbio tenés una distancia atroz con el plantel y nunca le llegás.
53 ¿Qué hace un conductor cuando dos compañeros se agarran a piñas? Habla con cada uno, después con el grupo y resalta que la figura es el equipo y si es muy grave, intenta averiguar a qué se debió. Pasa seguido.
54 ¿Cuánto de fútbol y cuánto de grupos debe saber un DT? Porcentajes. Para mí es 60 como conductor y 40 de fútbol.
55 ¿Te considerás un técnico motivador? Para mí está la motivación del trabajo y la motivación de la sanata. La sanata es cuando un tipo es un tronco y le quieren hacer creer que es Maradona. Para el jugador es muy duro eso. Y se da cuenta enseguida. La motivación del trabajo es cuando exigís en la semana y en la cancha sale lo que vos hiciste. Sanata es decir “Fuimos a buscar el partido” y no pasaste la mitad de la cancha.
56 El mejor técnico que tuviste. Bianchi, Bielsa, el Maestro Tabárez y Julito (Falcioni) me dejaron cosas; Piazza, Manera, muchos.
57 ¿Es casualidad que tantos jugadores de aquel Vélez histórico hoy sean técnicos? Somos muchos, eh: Pacha, el Turu, Cabeza de Toro Pompei, Borrita Compagnucci, Basualdo, Trotta, Pellegrino, Méndez, el Coio, Camps, el Negro Gómez. Eso habla muy bien de la capacidad de aquel grupo que ganó todo. A pesar de ser muy jóvenes había mucha inteligencia, éramos maduros para la edad. Influyeron los técnicos que tuvimos en la Primera y también los que nos formaron en Inferiores. Y también el club, que después de retirados nos dio cabida a muchos para que empezáramos como entrenadores.
58 ¿Quién es el mejor discípulo de Bianchi: vos o Cagna? Diego me saca varios años de ventaja. Pienso que hay personas que te marcan, y uno trata de copiar lo bueno, aunque no va a ser igual, porque termina pasando por tu impronta. Ischia estuvo 10 años con Bianchi pero es distinto. Trato de ser similar a Carlos en el manejo.
59 ¿Por qué le pusiste Yamil a tu primer hijo? Porque es un nombre turco, porque nos gustó con la Tana y porque buscamos el significado, “hombre feliz, generoso” y nos encantó. De segundo, le pusimos Rodrigo, porque los dos somos fanas del Potro. Después vino Lucila. Los dos son hinchas de Godoy Cruz, claro. Y de River, como segundo, aunque yo siempre hice fuerza por Vélez.
60 ¿Qué te dijo Bianchi apenas agarró Vélez como DT? Arranqué como suplente en la pretemporada, después empecé a meter goles, pasé a los titulares y sé que comentó entre allegados: “Este gordo de 100 kilos se va a llevar a todos puestos”.
61 ¿Te retaba mucho? Bastante. La peor fue en un Vélez-San Lorenzo del 93, ganábamos 1-0, y me echaron con Zandoná al final, por calentón: me dio una piña y se la devolví con una patada delante de Castrilli. Salí y volví a entrar a la cancha, mientras Bianchi recaliente dejó el partido y me fue a buscar al vestuario para pelearme. Ibamos primeros con River y con mi expulsión Vélez perdía mucho. No me encontró. Un rato después, delante de mis compañeros me cagó a pedos: “¡Vos no pensás, esto te va a servir de ejemplo!”. Agaché la cabeza y pedí perdón.
62 ¿Y cómo fue el encuentro con Zandoná unos meses después, cuando pasó a Vélez? Bianchi lo presentó y fue recorriendo el vestuario con él. Cuando llegó a mi lugar, el Pelado dijo: “Omar Asad, ¿lo conoce?”. Y todos mis compañeros detrás de él, haciendo muecas y gritando: “Dale, gordo, ¿por qué no le decís ahora que coma pasto como un caballo?”.
63 ¿Lo del celular de Bianchi tiene sustento o es una chicana de quienes no lo quieren? En realidad es una chicana pero tampoco vamos a negar su suerte. Es necesaria la suerte, eh, mirá que en este torneo nosotros sufrimos ocho tiros en los palos y no entró ninguna. Bianchi es un técnico impresionante pero... la sensación es que igual el Barba lo ayuda.
64 ¿Por qué jugaste sólo dos partidos en la Selección? Passarella me puso cuando no era mi mejor momento. Fue un manejo especial, porque estaba la competencia Passarella-Bianchi y Grondona-Bianchi y a los de Vélez nos llamaba cuándo éramos un desastre. Se confirmó con la muy mala actitud de dejar fuera del Mundial 98 a Bassedas, que fue capitán y campeón en el Preolímpico y que se comió todo el ciclo. Se la mandaron a guardar y llamaron a Balbo sobre la hora.
65 El día más feliz y el más triste en el fútbol. El más feliz fue mi debut. Yo venía de entrenarme con Manera: él hacía una práctica, juntaba 21, mandaba a buscar un pibe abajo y a mí me dejaba afuera. Yo me sentía humillado, pero así y todo nunca me pudieron voltear. Cuando se fue, debuté como titular por primera vez, le metí el gol a San Lorenzo y ganamos 1-0. ¿Sabés lo que era para mí, con 20 años, venir de jugar por plata en los potreros de Ciudad Evita y de repente ver mi nombre en los diarios? Ese fue mi día más feliz. Y el más triste, cuando tuve la recaída de la primera lesión.
66 ¿Cuál fue tu peso máximo? El de ahora: 120, 122. Como jugador llegué a 101, pero no podía jugar. Contra el Milan jugué con 93.
67 ¿Nunca te acomplejó? No, siempre me dijeron gordo y tuve feeling con las otras hinchadas. Una vez los de Independiente empezaron a gritar “¡Borombombón, el delantero es un lechón!”, les metí el gol, les hice el gesto de que no era gordo y me terminaron aplaudiendo.
68 ¿Quién comía más: vos o el Turu Flores? El Turu, pero yo tenía la desventaja de no haber hecho Inferiores, entonces no tenía el cuerpo bien cuidado, estilizado, y apenas morfaba me iba para arriba como loco. En el 2000, con el Turu nos fuimos a un spa, en Tandil, para adelgazar. Bajamos 3 kilos en 4 días... después los recuperamos en una semana.
69 ¿No se asustaron cuando el San Pablo les metió el 1-0 en la final de la Libertadores? Nos cagamos cuando lo echaron al Pacha y faltaban 30 minutos. Bianchi sacó al Turu y yo tuve que correr a todos de un lado para otro: era una guerra de piñas, codazos, pisotones. Los brasileños se desquitaron después. Nos hicieron ir al aeropuerto a las 10 de la mañana y el avión recién salió a las 7 de la tarde. Hijos de puta, les pateábamos la puerta. Ese día me tiré a dormir en el piso abrazado a la Copa, porque la Copa me la agencié yo desde que la ganamos hasta que pisamos el club.
70 ¿Pudiste dormir antes del Vélez-Milan? En la noche previa me levanté a las 4 de la mañana. Me asomé al pasillo y estaban todos con los ojos bien abiertos. Todos. No era por el cambio de horario, ¡era por el cagazo terrible que teníamos! Nos pusimos a tomar mate con el papá de Bianchi, Don Amor, que nos contaba anécdotas de la calle, porque era canillita.
71 ¿Es cierto que Bianchi amenazó con no ponerte? El tema es que allá no comíamos bien: los fideos los hacían diferente, la carne era medio “durazno”, viste, entonces con el Turu le dábamos al pan con manteca para saciar el hambre. Un día me vio Bianchi comiendo el pan y le pidió al profe que me pesara. La balanza cantó “94,500”. Entonces le dijo en voz alta a Santella, para que yo escuchara: “Si este jugador no pesa 93 el día del partido, no juega”. El miércoles 1° de diciembre, día del partido, a las 9 de la mañana golpean la puerta. Abro y estaba Bianchi con la balanza en la mano y Santella atrás. Yo... en calzones.
72 Igual te iba a poner. No sé, no sé, duro, Pelado duro, Pelado duro. Fuimos al baño y di... 92 y medio. Lo maté al Pelado. Santella estaba atrás y festejaba. “Todavía no festeje que falta el desayuno y el almuerzo”, me dijo. Al final me hice un pique de 20 metros con 93 kilos, un rayo, se la toqué a un costado, di media vuelta, metí el gol y le regalé a Bianchi la alegría más grande de su vida.
73 ¿Cómo los motivó? Buscó un efecto rebote de lo malo a lo bueno. Primero nos mostró un video de la final de la Champions: el Milan había ganado 4-0 al Barcelona de Cruyff con baile. Pensamos: “Nos van a pintar la cara”. A los dos días, nos mostró unos partidos del torneo italiano de ese momento, todas derrotas del Milan. “La realidad es esta”, nos dijo. Y nos recalcó que éramos un grupo humilde y que disfrutáramos de la final porque sería muy difícil volver a vivirla. Tenía razón: sólo volvieron él, Ischia, Santella y Basualdo.
74 ¿Qué sentiste al entrar a la cancha? Salimos juntos y empezamos a putear a los tanos. “Les vamos a cortar las patas, los vamos a matar, hijos de puta...”. De todo les dijimos. Albertini, que había jugado en España y entendía, nos decía: “¿Qué les pasa? No nos insulten”. “Salí de acá, te vamos a matar”, le respondimos.
75 ¿Y a vos, Bianchi te pidió algo en especial? Tres meses antes de viajar, mis compañeros me chicaneaban: “Gordo cagón, que te hacés el guapo en Ciudad Evita, ¿a ver si te animás a hacerles lo mismo a los tanos, eh?”. Bianchi, cómplice, me metía fichas: “¿Pero vos te la bancás, Omar, o no te la bancás?”. Y cuando estábamos por entrar, me dijo: “A la primera que tengas, pechalo a Baresi, demostrale que tenés personalidad”. A los 7 minutos, dejé salir una pelota, Baresi me puso el cuerpo y lo tiré a la mierda con el pecho. Quedó despatarrado en los carteles y me vino a comer. Miré al banco y lo vi a Bianchi aplaudiendo y atrás a Santella revoleando la bufanda y gritando: “¡Ese es mi pollo, carajo!”. A los 12 del segundo tiempo se la mandé a guardar.
76 Cuando volviste a Japón para jugar la Recopa, ¿te reconocían? Ibamos por la peatonal y aparecieron de golpe unos colegiales. Nos vieron y empezaron: “¡Chilaverto, Chilaverto!; ¡Asado, Asado!, ¡Toyota Cup, Milan-Vélez!”. Las carcajadas... Te imaginás a mis compañeros, ¿no? “Sí, asado, se come todos los asados, y también los chorizos, las morcillas, los chinchulines”.
77 ¿Sentís que gracias a lo que hicieron en tu época, Vélez pasó de ser un equipo de barrio a uno de alcance nacional? Vélez tenía un promedio de concurrencia de local de entre 5 mil y 7 mil personas por partido; hoy te mete 15 mil por lo menos. Sí, creo que favorecimos mucho el crecimiento del club y el sentimiento de la gente.
78 ¿Cuántas ofertas hubo por vos después del gol a Milan? Muchas: de Italia, de España, el Palmeiras, Boca, River, Independiente, Racing, pero Vélez no me quiso largar. Afuera, porque era poca plata; y dentro del país para no potenciar a los rivales.
79 ¿Te pusiste la camiseta de Boca en El Gráfico para presionar? Ahí me hicieron una mala jugada ustedes, porque me prometieron que la foto salía sólo si se concretaba el pase y la mandaron igual. Obviamente yo quería ir a Boca, era un progreso para mí, Vélez recibía mucho dinero y encima conservaba el 50% pero no se dio y en el club casi me matan. Gámez me dijo de todo, Chila me llamaba “gordo traidor”, Bianchi se agarraba la cabeza: “Omar, no te puedo creer”. Mitad en serio, mitad en broma, mis compañeros me boludeaban y me hacían sentir ese error.
80 ¿Era un grupo bravo ese de Vélez, no? Ese vestuario era terrible, todos ganadores. El día que Chila metió su primer gol de tiro libre, a Español, Trotta entró recaliente al vestuario, pero el técnico también iba al frente, eh. “¿Qué pasa, Roberto? Mire que acá el que manda soy yo, eh”, le dijo. Y se le plantó. Había mucho temperamento, mucho huevo, por eso es más meritorio todavía lo del Pelado, había que manejar a esos leones, hay que tener una autoridad fuerte para saber imponer los límites; si el jugador no ve eso, te pasa por arriba.
81 Vos te lesionaste, te perdiste un pase millonario y no pudiste volver bien. ¿Sentís que tu caso se tomó como un emblema? Sí, sentó un precedente. Desde ahí quedó el mensaje, ante una oferta: “Ojo, que le puede pasar lo de Asad”. Vélez perdió mucha plata y yo también. Igual, Vélez se portó muy bien conmigo y me mantuvo el contrato hasta el 2001, como si jugara. Ahí, el club me dejó en claro dos cosas: que me tienen un aprecio especial y también la institución que es. No sé si a otro jugador le hubieran hecho lo mismo. Y tampoco sé si en otro club hubieran hecho lo mismo con un jugador propio.
82 ¿A Oscar Ferro, el arquero que te lesionó, lo volviste a ver? Una vez, cuando volví, en un Ferro-Vélez en cancha de ellos, los dos fuimos al banco y no fue capaz de pararme y pedirme disculpas
83 ¿Por qué creés que no lo hizo? Porque debe estar sucio. Llamó por teléfono a casa al día siguiente de la lesión, yo no estaba, mi señora le dijo que llamara a la noche porque me iba a hacer muy bien y no lo hizo.
84 ¿Hubo algún error en ese calvario de cinco años? Yo no me mandé ninguna cagada; es más, siempre superé los tiempos que me pedían: en vez de tocar una pelota en 7 meses, lo hacía en 10. Qué sé yo, ya no sirve hablar del tema, la cuestión es que no salí bien de la primera operación porque se me aflojó el ligamento que me pusieron. Yo confiaba plenamente en el cirujano del club, después perdí esa confianza, y por eso la tercera y cuarta operación me las hice con William Clancy, un capo de Estados Unidos. Ya está, es un tema superado.
85 ¿Esos cinco años de operaciones y lucha te cambiaron tu espíritu alegre? Puede ser, perdí un poco esa alegría. Sé que soy un tipo positivo, valiente, encarador, que voy adelante como un toro, pero en algún momento algo me falló, en el sentido de la expectativa que tenía para mi vida, porque la lesión me sorprendió, me agarró desprevenido, y esa sorpresa me aplacó.
86 ¿Te costó mucho el retiro? Se sufre, sí, el jugador no está preparado para que le digan “No va más”. Me allanó el camino hacer el curso de técnico, volqué muchas expectativa ahí, mientras intentaba recuperarme. En esos cinco años de lucha usé dos para hacer el curso, y aunque lloré muchas noches y pensaba “¿por qué a mí?”, podía descargar corriendo, yendo al gimnasio, nadando y haciendo el curso.
87 En 2007 declaraste que todavía no te habías retirado. ¿Era un chiste, no? Lo dije porque no hubo un partido despedida, pero sí, ya estoy retirado, al poquito de agarrar la Sexta en 2003, me gustó tanto el trabajo que dije: “No vuelvo más”.
88 ¿Te duele la rodilla cuando jugás en los picados? No, siempre que no juegue mucho.
89 ¿Por qué Maradona te adoptó como amigo y siempre habló de vos con mucho cariño? No sé, quizás porque se vio identificado con mis orígenes. En la luneta de mi camioneta yo tenía la firma gigante de Diego y dos caras suyas. El día que me invitó a la presentación de su libro, me puso quinto para subir a recibirlo.“El Turco era un jugador para Boca pero no lo dejaron venir y le cortaron la carrera”, dijo y empecé a transpirar. Subí y me temblaban las patas.
90 Vas por una ruta solitaria y está La Volpe haciendo dedo. Y... se me puede cortar la dirección, el freno (risas). Ya está, fue una pelea despareja porque tenía siempre micrófono.
91 ¿Qué pasó realmente? El declaró que no servía ninguno de los juveniles, que el club no sacaba chicos. No sé si habló así para hacer negociados con algún jugador que traía o qué. Es fácil, viste: sentencio a los pibes de abajo y traigo, total soy el que manda. Yo defendía a los chicos del club porque había capacidad, sólo tenían que esperarlos, de hecho muchos fueron campeones después con Gareca. Yo estaba recaliente, pero los dirigentes me frenaron y pactaron una tregua: él no hablaba más de las Inferiores y nosotros no hablábamos más de la Primera.
92 ¿Nunca lo encaraste? Fui a buscarlo y me paró el vicepresidente Jiménez. Yo le dije: “Le voy a ir a pedir explicaciones bien, pero si me falta el respeto le bajo los dientes ahí mismo”. Me importaba tres carajos. ¿Qué podía saber La Volpe de las Inferiores de Vélez si ni siquiera sabía cuántas canchas había en la Villa Olímipica? El tema es que quiso escudarse en nuestro trabajo para tapar lo malo que estaba haciendo él. Y encima, hubo gente tan necia que le creyó.
93 Siempre fuiste considerado un buen tipo en el ambiente, ¿nunca te agarraste a piñas con un compañero? He tenido discusiones, pero nada demasiado grave.
94 ¿Cómo se entiende el papelón con Caruso? Me tiró un pelotazo, le dije que se callara, que se metiera en la cucha, y empezó a decirme barbaridades, entonces yo también me saqué y le respondí. No me gustó nada verme así, estoy arrepentido y por eso al día siguiente le pedí disculpas a la gente del fútbol porque sé que estuve mal. Y ahí mismo di por terminado el asunto.
95 ¿Te arrepentís de algo en tu carrera? Si pudiera ir para atrás, obvio, no haría el gol que me provocó la lesión, pero no tengo cosas para reprocharme: siempre fui para adelante, fui un tipo encarador en el fútbol y en la vida.
96 ¿No te dio bronca que el Turu fuera como ayudante de Gareca; y vos, no? Mi idea siempre fue ir de técnico, no quería ir de ayudante. Tenía una leve esperanza de que me eligieran como DT, porque había rumores, pero por supuesto respeté la decisión y trabajé para ponerles a disposición los jugadores desde la Reserva. Si el Turu decidió ir con Gareca, bienvenido sea, y mantenemos la amistad; sé que en algún momento me va a tocar ser el técnico de Vélez.
97 ¿Cuántas bodegas ya visitaste en Mendoza? Una sola, pero ojo que me quedan varios meses de contrato, ¡que se prepare el resto! El Pacha sí le da. Le dicen “indio malo”... porque se rinde ante el blanco. Bah, también se rinde ante el tinto, ante el rosado, ante todos.
98 ¿Hay mucha envida en el fútbol? Puffffff, es tremendo, y en todos los niveles. Hay maldad y envidia. Si yo soy 9 y no estoy jugando pero soy amigo del 6, le digo: “Metele un planchazo al 9 así lo lesionás y juego yo”. ¡Sabés cómo existe eso! Hay muchos mala leche, deslealtad pura, pero así como aparecen, el fútbol se encarga de eliminarlos. Como en la papelera de reciclaje de las computadoras.
99 Fillol decía:“Discreción es mi nombre y Cautela, mi apellido”. ¿Qué diría tu DNI? A ver... Perseverancia mi nombre, sí, porque pasé por 18 clubes para enganchar en Vélez, porque me banqué todas las humillaciones y porque luché cinco años contra las lesiones y nunca bajé los brazos. Y de apellido... Valentía, sí, porque voy al frente como loco.
100 Me quedó una duda: ¿qué hiciste con el auto que ganaste como mejor jugador de la final con el Milan? Hicimos una rifa en la cena anual, sacamos el doble del valor y nos repartimos la plata entre todos. Fue una idea de Bianchi, y lo dejó en claro antes de viajar, para que no hubiera egoísmos. Cuando me trajeron la Toyota de Japón, me quería morir. La puse al lado de mi Fiat 147 blanco y lloraba.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Planificación semanal con juveniles


Lunes
Los jugadores que tuvieron competencia el fin de semana, tanto sábado como domingo, realizan trabajos diferenciados respecto a los demás jugadores del plantel. Estos inician la actividad con entrada en calor general, elongación y luego un trote regenerativo que va de los 15 a 20 minutos. Según la exigencia del partido de fútbol del fin de semana se agrega al trabajo una sesión de gimnasio en la cual trabajan sólo tren superior: pectorales, dorsales, abdominales, biceps, triceps, etc. La sesión de entrenamiento para este grupo termina con una elongación general y en parejas. El resto del plantel realiza trabajos aeróbicos o trabajos intermitentes en la cual se establece con anterioridad la cantidad de distancias a recorrer y los tiempos a complementar.

Martes
Este día es el que más fuerte se trabaja debido a que todos los jugadores están a disposición de trabajar a la par. Según la planificación mensual elaborada, los trabajos varían según el número de semana que lleve la misma. Se realizan estaciones con diversos ejercicios en el cual se trabaja saltos, potencia, fuerza, coordinación, velocidad, movimientos, rotaciones, arrastres, etc. Los trabajos se realizan con o sin la pelota, diagramados por cantidad o por tiempo. El tiempo total oscila en los 70 a 85 minutos, incluídos los tiempos de recuperación. Al final de la actividad obligatorio la elongación, que dura aproximadamente 15 minutos.

Miércoles
Es el dia que algunas categorías realizan fútbol y cada técnico diagrama y programa el posible equipo para el fin de semana, ejecutando modificaciones y corrigiendo la práctica, parando el partido si lo cree necesario. El resto de los planteles realizan ejercicios con pelotas, trabajando movimientos, rotaciones, trenzas, definiciones, ejecuciones, a la vez trabajando técnica individual y táctica personal y en equipo. El tiempo de trabajo aproximado es de 75 a 90 minutos con pausas incluidas.

Jueves
La jornada se utiliza para realizar fútbol en las categorías que el miércoles no lo hicieron. El resto de los planteles realizan la actividad que se ejecutó el día anterior. Las exigencias y dificultades tanto en el aspecto físico-técnico, táctico y futbolístico está sujeto a modificaciones según la categoría a trabajar. Las actividades no se suspenden por lluvia, salvo que el sector a utilizar no esté en condiciones, entonces se dispondrá a modificar la actividad y se reemplazará con trabajos varios en un gimnasio cubierto. Los trabajos pueden ser con pelota y en espacios reducidos como a modo de ejemplo.

Viernes
Todo el plantel realiza una entrada en calor general. Luego se pasa a trabajos de velocidad y reacción en distancias cortas, la actividad no supera los 10 minutos. Más tarde se realiza práctica de córners, pelotas paradas y tiros libres (el tiempo dedicado es de 25 minutos aprox.). Luego se realizan juegos de dispersión y recreativos como fútbol-tenis, no superando los 15 minutos. El final de la práctica consiste en la citación de los jugadores a participar en los partidos de los sábados y domingos, en la cual cada director técnico dialogará con los jugadores para establecer cómo se diagramará el partido a jugar.

Sábado
Competencia oficial


FUENTE: futbolche.com.ar
AUTOR: Prof. Sebastian Gonzales

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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Entrenamiento-Futbol Infantil- River Plate

Cómo se vulnera un esquema 5-3-2 en 27 segundos


"Así como una victoria llama a una victoria, una derrota puede llamar a otra derrota", solía decir Carlos Bianchi, en referencia a que las aptitudes futbolísticas pueden ser una herramienta para conseguir resultados, pero después también juegan los estados de ánimo, la confianza de los jugadores tanto para afrontar situaciones positivas como adversas. Las presiones son distintas, pero están, tanto para pelear un campeonato o para salvarse del descenso. Racing, que había conseguido un envión tras los éxitos ante All Boys y Boca, se cayó. Miguel Angel Russo debía preparar el partido con Estudiantes luego de tres caídas consecutivas, además de no poder contar nuevamente con Giovanni Moreno, Fariña, Cáceres y Pillud, lesionado en el torneo de invierno.

Entonces, optó por un esquema 5-3-2, que por momentos varió al 3-3-2-2 o al 5-4-1. Una línea de fondo con dos laterales con proyección (Lluy y Licht) y tres centrales (Martínez, Aveldaño y Cahais); un medio campo con Toranzo, Yacob y José Luis Fernández, y arriba dos puntas: Lugüercio (aunque juega más como volante) y Bieler.

Con tantos defensores y frente a un rival que -aún siendo difícil- no tiene hoy el poderío de aquel que ganó la Copa Libertadores, Racing controló a Estudiantes en el primer tiempo y, gracias a la inteligencia de Bieler para generar espacios para sus compañeros, sumó alguna aproximación, además del gol anulado a Aveldaño.

Racing pudo pensar: Estudiantes viene también golpeado por perder la Recopa a manos de Liga de Quito y estará más cansado físicamente, por lo que si en el primer tiempo se los neutralizó, en el segundo... Pero a los 27 segundos Estudiantes ya ganaba 1-0 con un golazo de Enzo Pérez. El Pincha tuvo la posesión del saque y en apenas un puñado de segundos, involucró a ocho de sus once jugadores, hizo nueve pases y, sin que nadie de la Academia tocara el balón, se puso en ventaja.

¿Qué sucedió? ¿Cómo hizo Estudiantes para vulnerar un cerrojo defensivo en un 5-3-2 de Racing y en 27 segundos? Tuvo movilidad, juego colectivo y control del balón y, sobre todo, efectividad en las entregas. Todo fue manejado en los inicios por Verón, la pelota fue del centro hacia la izquierda; de la izquierda al centro; del centro hacia la derecha; hubo proyección por ese carril, una pared y rotación; un centro de Mercado que se desvió en Pereyra y una definición excelente de Pérez. El final de la acción se puede observar en el resumen del partido

Desde que Fernández se desprendió y cruzó la mitad de la cancha, Racing estuvo bien parado: Licht con Mercado, Cahais con Auzqui, Yacob con Verón y -dentro del área- Martínez con Pereyra y Lluy con Benítez. El que quedó lejos fue Toranzo, el responsable de seguirlo. Es que más allá de los esquemas y las características de los jugadores, el fútbol termina en una pulseada del uno contra uno. Y en esa lucha, alcanzó con que uno de Racing no siga a su marca para que la ecuación ya no le cierre. Hubo mucho de mérito en el equipo ganador, pero también desconcentraciones propias. No sucedió una sola vez. A la inversa, sí se vio a Enzo Pérez preocupado de retroceder con su hombre hasta su campo.

Cuando Racing menos lo esperaba, apareció el mejor Estudiantes. No es que perdió por la desatención de un jugador. Fue una de las causas por las que empezó a perder el partido. Después, sí, desde el equipo y el DT, Racing no tuvo respuestas ante la adversidad.

La preocupación de Russo es que, en ataque, al equipo también le cuesta. Tiene buenos delanteros, pero le falta juego asociado. De los 5 goles que anotó en el Apertura, 3 fueron de un rebote tras un remate desde afuera del área; otro fue por esa vía y el restante de pelota parada. Con la mira en Lanús, deberá corregir mucho más que el esquema o las distracciones defensivas.

Por Christian Leblebidjian
Diario La Nación

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1vs1 con dos porterias laterales

martes, 14 de septiembre de 2010

MOVILIDAD

Definición DE Movilidad
Capacidad de ejecutar movimientos con soltura y con la mayot amplitud.

Flexibilidad:Se relaciona con las articulaciones.

Estiramiento:Se relaciona a los músculos, los tendones y los ligamentos.

Dos Métodos

1- Por movimiento dinámico:* Ejercicios gimnásticos por movimientos
circulares y de balance (flexión y extension).
* Movimientos repetitivos

2-Por estiramiento estático:
Estiramiento Pasivo:
* Estiramiento ligero de 5 a 10 segundos.

* Estiramiento intenso de 15 a 30 segundos.

* Estiramiento dinámico de 3 a 4 movimientos de resorte seguidos por ejecicios de estiramiento.

Estiramiento por tension y relajacion:

* Contracción - relajación

Los dos métodos son compatibles en el entrenamiento del futbolista, y están reconocidos como métodos para mejorar y mantener la movilidad. Siendo un factor determinante para la recuperación del deportista.

El entrenamiento de la movilidad deberá estar presente en todas las sesiones de entrenamiento, en el calentamiento, en fases de recuperación durante la práctica y al término de la misma

VELOCIDAD



La velocidad es uno de los factores prinicpales en la preparación física en el fútbol. En el transcurso de un partido, se efectúa de 100 a 150 carreras de alta velocidad que van de los 10 a 40 mts. Teniendo un promedio de 20 mts., en los recorridos como media.

Aspectos que influyen en la Velocidad

 Composición estructural del músculo.
 Fuerza y elasticidad muscular.
 Disponibilidad de energia en los músculos.
 Longitud y frecuencia de la zancada.
 Técnica de carrera.
 El calentamiento previo del jugador

La dosificación de la velocidad

Dependiendo de la velocidad, el número de repeticiones por serie, no deberá exceder 4 a 6, con el fin de no incrementar el aumento de ácido láctico. El número de series dependerá del objetivo trazado en la práctica, para una distancia de 30 a 40 mts., el número recomendable será de 3 a 4 series. El tiempo de reposo entre las repeticiones deberá estar entre 20 a 30 seg., con el fin de tener una adecuada recuperación. El tiempo de reposo puede llegar hasta 3 minutos entre cada serie. Para la efectividad del trabajo las pausas deben ser casi completas.

Velocidad aláctica:Hasta 7 segundos con recuperación completa.
Velocidad láctica:Sobre 7 segundos o menor tiempo con recuperación incompleta.

Tipos de velocidad

 Velocidad contractil
Depende de la suma de estímulos, contracciones, frecuencia, fuerza e intensidad del estímulo.








 Velocidad de reacción
Simple sin balón y compleja con balón.

 Velocidad de desplazamiento
Depende de la aceleración, de la velocidad máxima y resistencia en velocidad.

 Velocidad mental (Rapidez)

 Velocidad gestual


Prueba básica de velocidad

40 o 50 metros:Velocidad de reacción: 0 a 3 mts.
Velocidad de aceleración:3 a 20 mts.
Velocidad máxima: 30 mts.
Velocidad resistencia:sobre 30 mts. (mantención de la velocidad max)

Nota:

El volúmen e intensidad tiene una relación directa con el puesto, siendo los volantes los que desarrollan mayores distancias, seguidos por los laterales o carrileros, llegando a los centrales o puntas, los que desarrollan menos distancias, dejando de lado el análisis de los arqueros.

FUERZA

Los músculos son el fundamento de una buena constitución atlética de todo deportista y tanto más para el futbolista, el cual requiere fuerza en cada acción del juego. Corre aproximadamente 10 km., durante el partido, debe luchar con el adversario empleando su cuerpo, dbe picar y arrancar explosivamente en numerosas ocaciones, saltar para ganar los duelos aéreos y rematar al arco. La fuerza del futbolista no se limita sólo a las piernas, sino que abarca todo el cuerpo.

Objetivos del entrenamiento de la Fuerza

“Mejorar la velocidad de la actividad muscular (incremento de la fuerza) y el desarrollo de la coordinación intra e intermuscular lo que constituye una base funcional de las mismas”.

El desarrollo de la fuerza en el fútbolista debe considerarse de forma cualitativa y específica, si se desea alcanzar una mejora en:


 Su velocidad
 Su fuerza de arranque
 Su fuerza de salto y potencia
 Su fuerza de remate
 Su fuerza en los duelos
 Su autoconfianza
 La prevención de lesiones articulares, musculares y ligamentos.

El Músculo

El 40% a 50 % del peso corporal lo constituyen los músculos. Cada individuo posee un porcentaje diferentes en fibras lentas (ST) y de fibras rápidas (FT) determinadas por genética.

Entrenamiento de la Fuerza:

Fuerza Máxima:La mayor fuerza que es capaz de producir un jugador en forma dinámica y estática para superar la resistencia.

Fuerza Velocidad:La capacidad de movilizar el cuerpo, sus partes u objetos con la mayor rapidez posible.

Resistencia Fuerza:La capacidad de resistir a la fatiga de la musculatura en esfuerzo de larga duración.

El desarrollo de la fuerza y su entrenamiento, requieren una ejercitación progresiva de los tres tipos de fuerza que ya se mencionaron.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Elegía al guardameta


Tu grillo, por tus labios promotores,
de plata compostura,
árbitro, domador de jugadores,
director de bravura,
¿no silbará la muerte por ventura?

En el alpiste verde de sosiego,
de tiza galonado,
para siempre quedó fuera del juego
sampedro, el apostado
en su puerta de cáñamo añudado.

Goles para enredar en sí, derrotas,
¿no la mundial moscarda?
que zumba por la punta de las botas,
ante su red aguarda
la portería aún, araña parda.

Entre las trabas que tendió la meta
de una esquina a otra esquina
por su sexo el balón, a su bragueta
asomado, se arruina,
su redondez airosamente orina.

Delación de las faltas, mensajeras
de colores, plurales,
amparador del aire en vivos cueros,
en tu campo, imparciales
agitaron de córner las señales.

Ante tu puerta se formó un tumulto
de breves pantalones
donde bailan los príapos su bulto
sin otros eslabones
que los de sus esclavas relaciones.

Combinada la brisa en su envoltura
bien, y mejor chutada,
la esfera terrenal de su figura
¡cómo! fue interceptada
por lo pez y fugaz de tu estirada.

Te sorprendió el fotógrafo el momento
más bello de tu historia
deportiva, tumbándote en el viento
para evitar victoria,
y un ventalle de palmas te aireó gloria.

Y te quedaste en la fotografía,
a un metro del alpiste,
con tu vida mejor en vilo, en vía
ya de tu muerte triste,
sin coger el balón que ya cogiste.

Fue un plongeón mortal. Con ¡cuánto! tino
y efecto, tu cabeza
dio al poste. Como un sexo femenino,
abrió la ligereza
del golpe una granada de tristeza.

Aplaudieron tu fin por tu jugada.
Tu gorra, sin visera,
de tu manida testa fue lanzada,
como oreja tercera,
al área que a tus pasos fue frontera.

Te arrancaron, cogido por la punta,
el cabello del guante,
si inofensiva garra, ya difunta,
zarpa que a lo elegante
corroboraba tu actitud rampante.

¡Ay fiera!, en tu jaulón medio de lino,
se eliminó tu vida.
Nunca más, eficaz como un camino,
harás una salida
interrumpiendo el baile apolonida.

Inflamado en amor por los balones,
sin mano que lo imante,
no implicarás su viento a tus riñones,
como un seno ambulante
escapado a los senos de tu amante.

Ya no pones obstáculos de mano
al ímpetu, a la bota
en los que el gol avanza. Pide en vano,
tu equipo en la derrota,
tus bien brincados saques de pelota.

A los penaltys que tan bien parabas
acechando tu acierto,
nadie más que la red le pone trabas,
porque nadie ha cubierto
el sitio, vivo, que has dejado, muerto.

El marcador, al número al contrario,
le acumula en la frente
su sangre negra. Y ve el extraordinario,
el sampedro suplente,
vacío que dejó tu estilo ausente.

Miguel Hernández

La semana Proxima subire pretemporada 2010 completa del club Español Villarreal.