miércoles, 25 de agosto de 2010

Lesiones en el futbol y primeros auxilios

Es normal ver en el fútbol que ante una lesión la persona que lo socorre no posee la información adecuada para atender esa lesión en primera instancia. Por ello hemos enumerado las lesiones más comunes en el fútbol; sus síntomas, aprender a reconocerlas y su auxilio.

I) Lesiones musculares

1. Estiramiento muscular (agujetas)
No hay rotura muscular, ni lesión anatómica visible. Se da en músculos con sobrecarga, produciendo en ellos un ligero dolor.
Auxilio: Según el grado, descenso de la carga de trabajo, estiramiento del músculo afectado y aplicación de desinflamatorio local (frío)

2. Desgarro
Se produce rotura muscular, que puede ser parcial o total. Se da por fuerza excesiva, mal entrenamiento o gesto técnico incorrecto. Hay un dolor muy intenso, una impotencia funcional, sin limitación articular, como así también una inflamación visible.
Auxilio: Interrupción inmediata de la actividad; según el grado, inmovilización de la zona afectada, reposo y atención médica.

3. Calambre
Es una contractura violenta, permanente y dolorosa, que se da por asfixia muscular, sobreesfuerzo o mal entrenamiento.
Auxilio: detención momentánea de la actividad, elongación del músculo afectado, hidratación y masaje.

4. Contractura
Esta lesión se da por una agresión externa, no hay lesión anatómica visible, pero sí una contracción violenta del músculo.
Auxilio: Según el grado, estiramiento y masaje, desinflamatorio local (calor).

II) Lesiones tendinosas
1. Tendinitis
Es una inflamación del tendón, producida por una sobrecarga, tensión excesiva, o movimiento anormal del mismo.
Auxilio: comprobación funcional del tendón. Si hay lesión aguda, inmovilización. Si es crónica, reposo y fisioterapia.

2. Rotura del tendón de Aquiles, tendón tibial anterior, etc.
Pueden ser parciales o totales, hay un dolor muy agudo y una incapacidad funcional del tendón.
Auxilio: suspensión inmediata de la actividad y tratamiento médico urgente.

III) Lesiones articulares
Es una distensión o rotura ligamentosa, sin desplazamiento de las superficies articulares. Se produce por un traumatismo directo o indirecto, sobrepasando los límites de la articulación. Es muy frecuente en el fútbol, sobre todo esguinces de tobillo y rodilla.

Puede clasificarse en:

Grado I: esguince simple, es la elongación del ligamento sobrepasando su límite elástico. Sus síntomas son dolor variable a la palpación, inflamación moderada pero con articulación estable.
Auxilio: detención de la actividad, frío y vendaje.

Grado II: rotura incompleta del ligamento, dolor intenso que aumenta con el movimiento, edema e impotencia funcional relativa.
Auxilio: detención de la actividad, frío, vendaje, reposo, consulta al médico.

Grado III: rotura completa del ligamento, dolor muy intenso y agudo, con edema y hematoma, impotencia funcional, inestabilidad de la articulación.
Auxilio: detención inmediata de la actividad, frío y hospital.

1. Esguince

2. Lesión de meniscos
Se produce por traumatismo indirecto, a través de una flexo extensión más rotación. Hay síntomas de dolor, bloqueo de la articulación y limitación funcional.
Auxilio: aplicar frío, reposo, vendaje compresivo, y visita al médico.

IV) Fracturas

Dicha lesión puede ser abierta o cerrada; completa, incompleta o con fisuras. Sus características son el dolor que aumenta con la palpación, impotencia funcional, hemorragia interna o externa y, en ciertos casos, deformidad.
Auxilio: Inmovilización; si la fractura es abierta, aplicar un apósito; si hay hemorragia, compresión. Bajo ningún caso manipular la lesión e impedir que se mueva. Acudir con urgencia al médico.

V) Luxaciones
Es la pérdida total o parcial de la relación entre las superficies óseas de una articulación. Se observa impotencia funcional, inflamación, dolor y deformidad.
Auxilio: inmovilización y traslado urgente al médico.

VI) Otras lesiones

1. Contusiones
Traumatismo cerrado producido por un golpe. Hay roturas de vasos y capilares (hemorragia)
Auxilio: aplicar frío, reposo, elevación del miembro afectado, no masajear.

2. Heridas
Discontinuidad de piel por trauma externo. Hay dolor, hemorragia y separación de los bordes, con posible infección.
Auxilio: limpiar y quitar cuerpos extraños, cortar colgajos, cortar la hemorragia, desinfectar, y aplicar apósitos si conviene, usar material estéril. No usar alcohol, pomadas ni algodón.

3. Heridas graves o profundas
Auxilio: Limpieza somera, apósito y hospital.

4. Abrasiones y erosiones
Es una herida superficial, sin separación de bordes, debida a roces o deslizamientos.
Auxilio: Limpieza, desinfección y apósitos.

5. Ampollas
Desbridamiento (por fricción) entre dermis y epidermis.
Auxilio: no quitar la piel. Si la ampolla es grande, pinchar; y si se rompe, aplicar tratamiento de heridas.

6. Hemorragias
Hay tres tipos: arteriales, venosas y capilares.
Auxilio: compresión directa con material esterilizado sobre la lesión y aplicación de vendaje compresivo. Nunca torniquete. Traslado inmediato al hospital.
De nariz: cabeza hacia atrás, taponamiento de las fosas nasales, comprimir las alas de nariz y aplicar hielo en la frente.

VII) Parada cardio respiratoria
Es una interrupción brusca, inesperada, y potencialmente
reversible, de la respiración y la circulación espontáneas.

¿QUÉ HACER?
Actitud confiada y sosegada.
Comprobar las funciones vitales.
Utilizar a la gente.
PLAN DE RESUCITACIÓN CARDIOPULMONAR
1. Comprobar fehacientemente la existencia de parada cardio respiratoria.
2. Colocar en posición tendida al accidentado.
3. Apertura de las vías aéreas: hiperextensión del cuello hacia atrás colocándole un bulto bajo la nuca (no hacerlo sí se sospecha posible lesión cervical.
4. Extraer cuerpos extraños de las vías respiratorias.
5. Ventilar boca a boca, tapando la nariz. Dos ventilaciones por tres masajes cardíacos.
6. El masaje cardíaco se efectúa realizando una compresión con ambas palmas de las manos juntas en la base del esternón.
7. Continuar el masaje y la respiración hasta que
llegue el auxilio médico.

Biografias: Marcelo Bielsa, 2° Parte

Biografias: Marcelo Bielsa, 1° Parte

Marcelo Bielsa, su Historia...

lunes, 23 de agosto de 2010

Como trabajar el Futbol Base


Estaremos todos de acuerdo en que las etapas de iniciación son las etapas más importantes en el desarrollo de un futbolista, será este período el que marcará el porvenir de los futuros futbolistas, período en el que se formarán como jugadores y descubrirán realmente si de verdad valen o no para esto.

Se suele decir, y no desacertadamente, que cuando un jugador sale de la etapa de juveniles lo que no ha aprendido ya...ya no lo aprenderá, aunque yo, personalmente, no estoy del todo de acuerdo.

El futbolista siempre aprende, siempre sigue creciendo y adquiriendo nuevos hábitos, nuevas costumbres y nuevos conocimientos, aunque eso sí, su capacidad de desarrollo vendrá muy marcada por la base que lleve. El futbolista debe pasar por todas las etapas, desde la iniciación hasta el alto rendimiento, para adquirir realmente todo su potencial, ya que en cada etapa su cuerpo estará más preparado para trabajar unos aspectos que otros. Nunca podremos trabajar siempre lo mismo, y por supuesto, nunca podremos trabajar de la misma forma entrenando a un niño que a un adulto, siendo éste el principal error de muchos entrenadores.

Debemos pues establecer qué se debe trabajar en cada etapa y de qué manera. Saber qué podemos trabajar a cada edad y cómo debemos hacerlo nos ayudará a lograr nuestros objetivos y conseguir formar a verdaderos jugadores de fútbol, preparados para dar el salto de las categorías de fútbol base al fútbol profesional, o por lo menos, al amateur.

Intentar explicar ese proceso y las diferentes fases es el principal objetivo de este artículo que, si bien no pretende establecer una guía de trabajo (no soy quién para ello), intentará dar unas pautas básicas basadas en bibliografía especializada de autores reconocidos.

Es obligado también hablar del principal responsable de todo este proceso: el entrenador. Él contribuirá casi involuntariamente a definir los rasgos esenciales del carácter del niño, de sus principios y actitudes fundamentales. Además, sentará las bases de su comportamiento, que coincidirá con su progresiva comprensión del juego. Los descuidos y errores en esta época serán la causa de que en un futuro sea difícil e incluso imposible recuperar todo lo anterior.

(de 4 a 7 años):

Si bien es cierto que durante estas edades el niño debería, en mi opinión, practicar diferentes modalidades deportivas y juegos sin especializarse aún en ninguno, en caso de querer hacerlo en una edad tan temprana hay que tener en cuenta lo siguiente:

* El niño acaba de aprender las principales formas de movimiento, como correr, andar y saltar, y justo ahora empieza a ser capaz de coordinar movimientos como para lanzar y recibir móviles con las manos. Con los pies generalmente tendrá una dificultad añadida y como mucho será capaz de golpearlo con más o menos habilidad gracias a lo aprendido por pràctica habitual, pero no le pidamos mucho más.
* La fuerza y la habilidad son más bien escasas mientras que la velocidad, la resistencia y la movilidad están bastante desarrolladas.
* En cuánto a atención a consignas verbales hay que saber que no atiende a información verbal durante el juego si está participando (dásela al otro! a la banda! Corre! Tira!....).
* Las explicaciones han de ser demostradas, no entienden por conceptos.

En base a esto podríamos definir las tareas a realizar durante esta etapa como juegos bastante variados, de mucha movilidad (nada de hacer filas y esperar un turno...), sin preocuparnos por la duración del esfuerzo en cuánto a resistencia se refiere pero teniendo muy muy muy en cuenta que el niño se aburre pronto, hay que evitar juegos de duración larga, más de 5 o 10 minutos es excesivo.


(de 8 a 10 años)

* La velocidad, resistencia y habilidad van mejorando sensiblemente.
* La movilidad comienza a disminuir, no dejará de hacerlo durante todo su crecimiento y, por ello, debe trabajarse habitualmente.

Las sesiones se caracterizan por un gran dinamismo, mucha colaboración y cooperación, identificación de responsabilidades y posicionamiento táctico respecto al compañero. El apartado técnico se trabajará primero de forma analítica combinada con metología global hasta pasar al final de la fase a un trabajo técnico globalizado, con ejercicios que impliquen habilidades técnicas y de colaboración - oposición básicas.

(de 11 a 13 años)

* El niño comienza a querer que se le exija, tienen muchas ganas de crear y demostrar.
* Comienza a crearse estructuras de comprensión del juego. Que nos permite comenzar a profundizar en conceptos tácticos que asimilará casi involuntariamente y con gran facilidad.
* Podemos comenzar a trabajar con cargas de resistencias ligeras para la mejora de la potencia y la explosividad.
* Iniciamos el trabajo de resistencia aeróbica.

(de 14 a 15 años)

* Continuamos con mejoras técnicas y de habilidad compartiendo la parte principal de las sesiones con conceptos tácticos.
* En el apartado de condición física podemos empezar a utilizar cargas medias (50% 1RM) para mejorar la fuerza de salto, de golpeo y la velocidad de aceleración.
* Trabajo más específico de resistencia aeróbica.
* Comenzamos a trabajar resistencia anaeróbica Aláctica. Es decir, esfuerzos que vayan de 0 a 10 segundos para mejorar la potencia con trabajo de 95-100% y de 10 a 20 segundos para mejorar la capacidad con trabajos de 85-90%.


Las sesiones pueden ser más específicas, con mayor inclusión de conceptos tácticos y con más dificultad técnica y de coordinación. Tratatemos, como en todas las fases, de trabajar con metodología global o integrada. Evitamos descomponer demasiado las jugadas y comenzamos a trabajar con fases del juego más reales.


(de 16 a 18 años)


* El jugador debe acabar esta fase dominando todos los principios tácticos del juego tanto ofensiva como defensivamente (no los enumeraré, se pueden encontrar en cualquier documento de internet).
* Técnicamente debe ser capaz de llevar a cabo acciones técnicas complejas con la máxima intensidad. Esto quiere decir con la máxima presión y en el menor tiempo posible, con el menor número de toques.
* En el aspecto condicional podemos trabajar ya la resistencia anaeróbica láctica (esfuerzos de alta intensidad comprendidos entre 20segundos y 2.30 minutos, complementándola con trabajos de resistencia aláctica y aeróbica.
* El trabajo de automatismos y de transiciones defensa-ataque será básico en esta etapa. El jugador debe tener claro qué hacer con y sin balón en cualquier momento del juego, no debe tener lagunas tácticas.
* En esta fase la diferencia de edad es grande entre los de primer y último año, pero esto no impide que puedan trabajar por igual.
* En esta fase se empieza a trabajar específicamente con cada jugador según su posición en el campo. El trabajo por separado comienza a ser clave en el desarrollo final del jugador ya que no tiene las mismas necesidades un extremo que un medio centro, ni un central que un lateral?unos deberán trabajar más la parte de velocidad explosiva, otros la fuerza de salto, otros la resistencia anaérobica?dependiendo de su posición.



Las sesiones serán globales, con una duración de 1h y media y 2horas. Intentando siempre interrelacionar y trabajar conjuntamente el apartado físico, el técnico, el táctico y el mental.



Como conclusión, cabe destacar que cada uno es libre de trabajar como quiera en sus sesiones, pero lo más normal sería tener una planificación estructurada de como vamos a trabajar todos los contenidos que toca trabajar en esa temporada y en como los vamos a distribuir ya no solo a lo largo de los meses sino dentro de una misma semana en que orden los trabajaremos.

En fútbol base, a diferencia del alto rendimiento, no trabajaremos en base a la dificultad de los partidos, al menos no hasta juveniles donde empieza a ser importante la consecución de resultados competitivos. De manera que distribuiremos, o deberíamos distribuir, tanto las cargas físicas como los contenidos técnico tácticos de forma lógica y progresiva a lo largo de toda la temporada.

Desdoblamiento de laterales o carrileros


Objetivos: Mejora de la proyección de laterales y carrileros en ataque con inicio, progresión y finalización. Estos objetivos dependerán de las características físicas, técnicas, tácticas y psicosociales de dichos jugadores. Para ello deberemos disponer de futbolistas capaces y con un mínimo de condiciones iniciales, y posteriores mejoras con el trabajo, para asumir nuestras directrices en cuanto al desdoblamiento por bandas tanto en ataque posicional como en ataque ràpido o contraatque. Desarrollo: Duración: 3 Series de 5 repeticiones alternativas por cada banda. Juego y Oposición real. Laterales: Punto de partida: Defensa (Campo propio aprox. 10-15 m. fuera del área de penalti. Carrileros: Punto de partida: Mediocampo (Campo propio aprox. 5-10 m. antes de llegar a la línea de mediocampo) Lugar: Terreno de juego. Partimos la longitud del campo en 3 zonas Defensa-MedioCampo-Ataque para fijar el Inicio, la Progresión y la zona de finalización de dichos desdoblamientos. Condicionantes Importantes: 1.- El desdoblamiento de laterales será en sistema de táctico con 4 Defensas y el de los carrileros generalmente en un sistema táctico de 3 Defensas. 2.- El lateral o carrilero podrá recibir el balón tanto en zona de inicio, en zona de progresión o en zona de finalización. Cuanta más avanzada sea la posición de recepción de balón más factor sorpresa respecto al rival y más posibilidades de ejecutar la finalización en pase, centro o disparo a portería tendrá el futbolista. 2.- El Marcador Central Derecho o Izquierdo ejecutarán el correspondiente relevo y cobertura para cubrir la marcha de un defensa en la Zona de Inicio. El MedioCentro, Interior Derecho o Izquierdo ejecutarán el correspondiente relevo o cobertura para cubrir la marcha del lateral o carrilero en la Zona de Progresión (MedioCampo). 3.- A partir de la Zona de progresión y ya entrado en Zona de Finalización los compañeros de los laterales o carrileros situados abiertamente en la banda correspondiente, iniciarán un desmarque diagonal o horizontal para crear el espacio oportuno en la banda (arrastrando a su par marcador) para que el lateral o carrilero que se desdoble pueda encontrar, llenar y aprovechar dicho espacio libre. A.- Puesta en marcha en Defensa: Una vez recuperado el balón en defensa por parte de uno de los 2 centrales o saque de puerta propio, el lateral o carrilero abrirá al máximo su posición tocando practicamente la línea de banda y avanzando en carrera media o intensa su posición para desmarcarse o recibir el balón por parte de estos o del mismo portero. A partir de este momento tendrá 3 opciones: Progresar si no hay rival - Encarar y desbordar al rival que le esté esperando - Conectar con algún compañero para ofrecer una salida progresiva al juego (Pared o 2*1) B.- Puesta en marcha en Mediocampo: Una vez recuperado el balón en la medular por zona central, el propio lateral o carrilero avanzarán su posición en desmarque de ruptura más allá de mediocampo para recibir el balón por parte de sus compañeros centrocampistas. A partir de este momento tendrá 3 opciones: Progresar si no hay rival - Encarar y desbordar al rival que le esté esperando - Conectar con algún compañero para ofrecer una salida progresiva al juego (Pared o 2*1). C.- Puesta en marcha en Delantera: Una vez recuperado el balón en mediocampo o delantera, el propio lateral o carrilero avanzará su posición hasta 3/4 de campo, hasta la línea de fondo o incluso en pasillo derecho en el interior del área, para recibir el balón de sus compañeros. A partir de este momento tendrá 4 opciones: Progresar si no hay rival - Encarar y desbordar al rival que le esté esperando - Conectar con algún compañero para ofrecer una salida progresiva al juego (Pared o 2*1) - Centrar en carrera ya sea en 3/4 de campo (Con preferencia centros al 1º palo para anticipación de sus delanteros para remate) - Centrar en carrera desde la línea de fondo (Con preferencia centros al 2º palo o atrasados para remate de compañeros situados en el 2º palo o que vienen en carrera desde atrás para recibir el centro atrasado) - Disparar a puerta o pasar el balón si su posición es en el desmarque efectuado en pasillo interior del área.

INICIACIÓN DE PORTEROS


En el fútbol actual es cada vez mas necesario la preparación especifica en cada una de las líneas y de las posiciones individuales dentro de un equipo. La posición del portero requiere de mayor atención ya que tiene una función muy diferente al resto, utiliza las manos y en la preparación es muy completa ya que requiere de factores físicos, técnicos, tácticos y mentales para su correcto desempeño.
Cualquier persona puede entrenar a un portero, pero lo recomendable seria que el entrenador fuera alguien que halla jugado esa posición ya que requiere de saber corregir los errores técnicos que este pudiera cometer desde los entrenamientos hasta en los partidos, ya que a veces son detalles insignificantes que no cualquiera los puede detectar y que pueden ser determinantes en una acción para salvar un gol.

Es necesario tener bien claro la etapa en la que se encuentra el portero, partiendo por la edad, su formación, etapa en el año en la que se encuentra el equipo (pre temporada, en la de puesta punto futbolística, competitiva y liguilla, etc.), además se debe realizar una evaluación inicial para saber como se encuentra, detectar virtudes y defectos para poder trabajar sus deficiencias, a partir de ahí poder realizar un programa de trabajo y así poder incrementar su rendimiento futbolístico.
Con el programa de trabajo definido, el temario de enseñanza, las evaluaciones iniciales y con cronograma de entrenamientos y partidos podemos comenzar la preparación bien definida y con objetivos bien claros, poniendo metas a corto y a largo plazo.
En las categorías formativas, ya sea desde escuelas hasta los doce años, se debe entrenar a los niños básicamente en la coordinación, luego la percepción del balón, familiarizándose con el mismo, intentando progresivamente la perdida del miedo hacia el balón, intensificando su confianza.
A partir de los doce años es cuando se comienza principalmente con la preparación técnica, a medida que va pasando los años se va intensificando los entrenamientos, pero es muy importante determinar, cuando y cuanto ha asimilado el ejercicio, esto se logra en base a repeticiones y es muy importante no pasar al siguiente paso de tu programa hasta no ver su capacidad de asimilación.
A partir de los 17 años es cuando podemos ir intensificando sus entrenamientos, tanto en lo físico como en lo táctico, ya que estará entrando a la etapa de alta competencia, ingresando al sector profesional donde los resultados comienzan a tener mayor importancia, la etapa formativa queda atrás y la preparación comienza a ser de mayor exigencia.
Estando en un primer equipo la preparación cambia ya que se comienza a intensificar aun mas y se pone en practica todo lo asimilado por el portero hasta el momento, los entrenamientos son intensos y muy exigentes buscando la perfección, ya que considero que si no se busca eso no se llega a ser un portero confiable, regular, constante, diferente y de selección nacional.

TRABAJO DE RESISTENCIA O POTENCIA AERÓBICA PARA PORTEROS


OBJETIVOS:
FÍSICOS: Dependiendo de la duración o la distancia recorrida se trabaja la resistencia o potencia aeróbica.
Cuando buscamos mas resistencia realizar actividades como frente y espaldas, zic-zag, trote, etc., cuando buscamos mas potencia cambiamos por saltos con uno o dos pies por ejemplo.


TÉCNICOS: trabajo para atrapar el balón a diferentes alturas y para ambos lados. En una segunda parte del ejercicio lanzar dos balones seguidos (izquierda y derecha) cuando trabajan en las porterías.

PARTICIPANTES: trabajan uno o dos porteros simultáneamente de acuerdo a la cantidad que entrenemos.

MATERIALES: Aros, estacas, vallas, conos, balones.

DURACIÓN: Como comentábamos se puede trabajar por repeticiones, tiempo o distancia, dependiendo del objetivos que se persiga.

DESARROLLO. Salida trotando, arranco y atrapo al balón a mi izquierda. Desarrollo una de las 3 actividades indicadas en el dibujo, trote y atrapo el balón a mi izquierda en la segunda portería. Trote y saltos.

OBSERVACIONES. Trabajar con dos porteros simultáneamente. Cambiar las actividades a realizar y ampliar la distancia de trote.

jueves, 19 de agosto de 2010

¿Que es el pressing?

Se puede definir el pressing como la acción conjunta que trata de “achicar” todos los espacios para reducir las posibilidades del adversario, “apretarlo” en las salidas, “atorarlo” en todos los sectores, no dejarlo “armar”, sea arriba o abajo, con el propósito de quitarle la pelota e impedir, a su vez, que pueda proyectarse en el juego. (José D'Amico)
Pressing, es "una forma de atacar cuando no tienes la pelota". Arsene Wenger.
“Consiste en acosar sin tregua ni respiro al adversario para recuperar la posesión del balón, y no ceder a ningún precio la iniciativa del ataque al contrincante, contando con dos requisitos básicos: un espíritu de lucha inquebrantable y una perfecta preparación física, sin los cuales el sistema se derrumba irremediablemente”. (Rinus Michels.)
Hacer pressing es ejercer presión en todas las zonas donde el contrario juega o pueda jugar la pelota.
El pressing precisamente no es una acción individual. El que marca o sale a bloquear o a interceptar al que tiene la pelota, es apoyado y sostenido en la zona de juego por otros jugadores que tratan de impedir el pase o su salida, acortando la distancia, limitando los espacios y listos para intervenir rápidamente si es rebasado el que salió a marcar.
Para que un equipo pueda ejercer pressing es preciso disponer de un gran despliegue físico, continuidad, y persistencia en los esfuerzos, viviendo plenamente el juego y sobre todo, estar “mentalizado” para dominar las cambiantes situaciones que se producen en las zonas donde puede ser impulsada la pelota por el continuo desplazamiento de los jugadores contrarios.
“Los preparadores de equipos de menor categoría deben emplear una o dos ideas del pressing o abstenerse de llevarlo a cabo a menos que cuenten con la cantidad de al menos tres o cuatros súper fenómenos.”
Intentar jugar fútbol de pressing con jugadores mediocres conducirá al desastre, pues se trata en resumidas cuentas, de una concepción atacante que incluso Michels, acostumbrado a profesionales de grado superlativo, confiesa puede ser arriesgado, incluso propicio a la derrota contra equipos que jueguen al contraataque.
Lo que Michels pretendía era crear un sistema de juego en que todos los jugadores atacaran todo el tiempo. ¡Aunque no se encontraran en posesión de la pelota!
“Lo que imaginé era que los diez jugadores empujaran todos ellos hacia delante en un intento de recuperar el balón”.
El fútbol de pressing se basa en un concepto del juego enteramente nuevo, muy diferente de todo lo que se había visto en los estadios de fútbol antes de 1974.
Como todos los conceptos revolucionarios de juego, no evolucionaron de la noche a la mañana. Empezó con las ideas de ataque a ultranza que inculcó Michels en el Ajax, pero el “pressing” comenzó realmente con el equipo de Holanda en el mundial de 1974. Por aquel entonces la idea ya había madurado a fondo.
La base del fútbol de pressing es atacar desde el primer momento como objetivo prioritario.
Lo que distingue a este sistema de otros es que no retrocedemos hacia nuestro arco para defendernos cuando perdemos el balón.
Se presiona en las tres líneas del equipo: ATAQUE, MEDIO y DEFENSA.
Como regla general podemos decir que presionar sobre los laterales resulta más fácil. En este caso hay que esperar que el rival juegue sobre los laterales y entonces, sí, presionar al jugador que recibe en ese sector porque pierde posibilidades de salida. Está apretado contra la raya y le quedan dos opciones: jugar hacia el centro o hacia atrás. Para adelante se supone que no puede ir porque ahí presionamos. Entonces si evitamos el pase atrás, que es al primero que recurre, poniendo un hombre de punta que cubra a los adversarios de la línea de fondo mientras las demás tomas a los dos posibles receptores, ahogaremos al que lleva la pelota y tendremos más opciones para recuperarla.
Hay ocasiones que el equipo rival impone su propio estilo de juego. Hay que aceptarlo, en estas circunstancias, se tiene que retroceder.
Pero no hay que retroceder a menos que nuestro equipo se vea obligado a ello, entonces se organiza el equipo para presionar en otra línea del campo.
Por lo expuesto es muy importante conocer al adversario para saber si nos conviene presionar en tal o cual lateral, en el medio, ir bien arriba o esperarlo.
Hay que ensayar esto en los entrenamientos.
Para Menotti para presionar hay que saber jugar al fuera de juego.
Porque cuando un equipo presiona él ultimo hombre llega casi a la mitad de la cancha. De ese modo agrando el espacio del fuera de juego, y reduzco el espacio de combate a los contrarios.
Este sistema es muy difícil de organizar desde el punto de vista de la preparación, porque el juego cambia constantemente.
Este cambio incesante contribuye a que la organización sea muy difícil. Cada jugador tiene que reaccionar individualmente a cada nueva situación; primero, cuando ataca debe desmarcarse, y luego en el instante en que pierde la pelota debe elegir y marcar al adversario más próximo, mientras que el jugador más próximo al hombre en posesión del balón, le acosa y trata de quitarle u obligarlo a cometer un error.
Así que EL OBJETIVO PRIORITARIO DEL PRESSING ES RECUPERAR LA PELOTA EN EL LUGAR DONDE SE PERDIÓ.
También es muy importante resolver el paso siguiente, es decir que hacer inmediatamente después de recuperar la pelota: Manejar las variantes del contragolpe.
De acuerdo a Menotti, hay equipos que por falta de conceptos se presionan indirectamente sin proponérselo.
Como presionar es reducir el espacio y el tiempo de acción, al recuperar la pelota intentan pasar por donde más jugadores hay, juegan en los mismos espacios que han reducido, y lo que tienen que hacer es agrandar la cancha. Procurar salir de la aglomeración.
A veces se logra con un pase atrás. Lo primero es ir hacia delante, por supuesto, y encontrar el arco adversario. Pero si no puedo, lo mejor es buscar agrandar la cancha hacia atrás y asegurar la pelota.
No siempre se produce la misma situación. Si encuentro espacios una vez recuperada la pelota, se impone la salida masiva para sorprender y ganar con superioridad numérica.
Para jugar en este sistema son necesario jugadores inteligentes que conozcan el juego, que comprendan en lo que consiste el fútbol de este tipo. Además, se necesitan dos, o preferiblemente tres jugadores de los llamados líderes.
Un jugador líder es, en realidad, un gran jugador con la mayoría de las cualidades exigidas por el fútbol moderno y además algunas extras. Debe ser muy habilidoso pero también muy inteligente, y lo que convierte en el tipo líder es que mientras puede observar el juego y decidir lo que el debe hacer, es tan bueno que incluso en la veloz movilidad del juego todavía le sobra tiempo para dedicarse a llamar la atención de otros jugadores e indicarles lo que deben hacer, a quienes deben marcar cuando han perdido la pelota y entonces, cuando lo recuperan, sabe asimismo apremiar a sus colegas y decirles adonde ir y que hacer.

¿Cómo se pone en práctica?
Primeramente explicar a los jugadores que es lo que se pretende de ellos y luego se lo practican en espacios reducidos.
El ideal de Michels es de un arquero y 4 jugadores de campo.
El equipo con la pelota se ha de concentrar primero en mantener su posesión, después en montar un ataque que conduzca a una posición de tiro, pero por encima de todo, deben intentar ante todo trance no ceder la pelota al adversario.
El otro equipo que se defiende (porque no tiene la pelota) tiene que hacer tres cosas:
1. Someter a presión al hombre en posesión de la pelota
2. Marcar de cerca de los restantes jugadores
3. Tener el arquero en una posición avanzada, a punto para adelantarse todavía más si la ocasión lo requiere.
¡Cuidado! No marcar pasivamente, el marcaje debe ser llevado de forma tal que cada jugador cubra el ángulo de transito disponible al hombre que marca y se coloque en una posición susceptible de interceptar el pase a este hombre.
Michels dice que en su estadía en Barcelona tuvo problemas para ejecutar este sistema por la gran cantidad de pases que erraban sus jugadores, para solucionar este problema trabajaba en espacios reducidos, en donde hay gran cantidad de pases y las condiciones son casi igual a un encuentro forma porque hay oposición.

¿Cómo se rompe el pressing?
Menotti sugiere dar escalonamiento hacia atrás. Si al equipo que presiona, que intenta reducir espacios, el rival le agranda el campo, hacia atrás, para buscar al otro lado y si no resulta repetir la acción hasta que se produzca la salida, se le quita posibilidades que presione.
Es mucho más difícil, mas complicado, presionar a un equipo con un funcionamiento correcto donde cada uno encuentra al compañero al segundo toque, donde haya movilidad permanente en busca de espacios.

Tecnicas Eficaces para Enseñar

El objetivo de los programas que desarrollamos es ofrecer a los alumnos una ocasión de aprender y perfeccionar habilidades. Consideramos este aspecto muy importante por tres motivos:
1. Si queremos que obtenga un éxito, debemos darle las herramientas necesarias para conseguirlo. El fútbol está compuesto de muchas subtareas que completadas forman un todo y que se consideran fundamentales para poder llegar al final. Por tanto, consideramos que
“ser un profesor eficiente es una característica importante de un buen entrenador”
El profesor es una persona clave para proporcionar la oportunidad de aprender estas destrezas fundamentales.
2. Tanto la investigación que realizamos como en nuestra experiencia en el campo nos indica que una de las razones por la que los jóvenes deportistas abandonan el fútbol es porque no aprenden nada o porque no experimentan mejoras satisfactorias en sus propias habilidades. Por este motivo, una de las principales misiones está en enfocar nuestro trabajo para que mantengan su ilusión por mejorar y poder llegar lo más lejos posible dentro de sus posibilidades.
3. Un profesor debe esforzarse por ser un buen educador.
“históricamente, los mejores entrenadores en todos los niveles de competición han sido también buenos educadores”.
Enseñar habilidades fundamentales es una labor muy importante. Eso significa que como entrenador se espera que seas un maestro. La forma más o menos acertada de cumplir esta función determinará tu nivel de éxito como entrenador.
La directrices que te presentamos te ayudarán a definir y a llevar a término tu papel como educador.

Dar instrucciones
Uno de los elementos esenciales para un aprendizaje está en saber qué hay que hacer. Los deportistas jóvenes quieren saber qué hay que hacer para realizar un gesto técnico correctamente. Proporcionar esta información es la base para dar instrucciones. Las instrucciones eficaces son aquellas que indican al jugador, de una manera bien clara, qué ha de hacer y cómo lo ha de hacer.
Dar instrucciones de esta manera incrementará la posibilidad que tus jugadores aprendan lo que necesitan saber para tener éxito.
Has de captar la atención de tus deportistas
No importa la calidad de tus instrucciones si no consigues que tus jugadores presten atención a lo que dices o haces. Has de estar seguro que todos los jugadores dedican toda su atención a lo que les estás diciendo o enseñando. Hay diversas formas para
• asegurarte de que esto es así: asegúrate de que te pueden ver. Compruébalo antes de empezar a hablar o a realizar una demostración práctica.
• Asegúrate de que estén colocados de tal manera que hayas reducido al mínimo las distracciones que puede haber de otros lugares del campo. Colócalos de espalda a esa perturbación: otro grupo de entrenamiento, el sol de cara, etc.
Da a tus deportistas la información adecuada:
Ahora que has captado su atención, lo esencial es lo que les dices o muestras. En el damos una especial importancia a este punto.

• Queremos que los deportistas sepan el objetivo de tus instrucciones. Deben saber claramente qué es lo que quieren. Explica la idea de lo que quieres conseguir con el ejercicio que van a realizar. Las instrucciones eficaces aclaran al deportista lo que debe hacer
• No les expliques muchas cosas a la vez. Este es uno de los problemas que nos encontramos. Se quiere dar demasiada información. Tus deportistas no lo recordarán todo y decidirán escoger parte de la información, la que les haya parecido más destacable. Los comentarios deben ser sencillos y puntuales.
• Destaca lo que se debería hacer . Cuando das instrucciones, no solo es importante la cantidad de cosas que dices sino también qué es eso que dices. Evalúa tus enseñanzas haciéndote la siguiente pregunta: ¿mis instrucciones han dejado claro lo que tiene que hacer mis jugadores? No presupongas que pueden imaginárselo por su cuenta.
Este punto es básico especialmente cuando enseñamos una nueva técnica o trabajas en programas de iniciación. Los teóricos del conocimiento están de acuerdo en que el primer paso en el aprendizaje de una nueva habilidad es intentar adquirir la idea de lo que habría que hacer para ejecutar con éxito la habilidad. Las instrucciones que das deben llevar suficiente información para que los deportistas puedan, una vez entendida, practicarla hasta llegar a perfeccionarla.
• Reduce la información utilizando siempre que puedas “imágenes” o analogías de la habilidad: pasa la pierna como un bate de béisbol…Con una imagen como esta, has presentado una cantidad mínima de información y has ayudado a los jugadores a adquirir la idea de lo que quieres que llegue a realizar.

Normas para dar instrucciones
Utiliza demostraciones eficaces.
Una de las formas más comunes de demostrar cómo desarrollar una habilidad es hacer una demostración práctica de esa habilidad. Aunque esta demostración pueda parecer fácil, hay algunas reglas importantes que se deben seguir :
• asegúrate que todos pueden verlo, que quede a la vista de todos. Planifícate tus demostraciones para que sepas dónde debes comenzar y donde debes terminar. Puede ser que empieces de cara y termines lejos de ellos. No te oyen y no te ven.
• Explica a tus jugadores qué han de buscar en tu demostración antes de hacerla. Esto es especialmente importante cuando haces la demostración de habilidad entera y quieres que se centren en una parte. Dándoles estas indicaciones antes, centras su atención en ese momento que quieres destacar.
• Demuestra la habilidad correctamente. La calidad del modelo que das será la que tus deportistas podrán llegar a obtener. Para los iniciados el objetivo es que sea correcta ya que se trata de que cojan la idea de aquello que deberían hacer. Recuerda que cuando tu haces la demostración, tus jugadores tratarán de imitar exactamente tus movimientos, lo que acabas de hacer. Si no eres capaz de realizar con calidad el movimiento que debes enseñar, intenta que alguien lo haga por ti ya que necesitan el modelo. Los vídeos son también un medio útil para proporcionar una demostración correcta de una habilidad.

Dirigir las prácticas
Dar instrucciones es una parte del proceso de enseñanza. Proporcionar las mejores instrucciones posibles no es garantía de que tus jugadores aprendan a utilizar una habilidad con éxito. Pensamos que dominar una técnica no está en conocerla sino en aplicarla, ejecutarla correctamente. Por este motivo, las instrucciones han de ir seguidas de una cantidad suficiente de práctica que han de realizar los propios deportistas.
De todos modos, el éxito del aprendizaje no esta en la mera práctica de ejercicios que llevan a dominar estas habilidades. Es la práctica correcta la que origina cambios deseables. El profesor tienen un papel esencial en este momento. Es el responsable de dirigir estas actividades. No les podemos defraudar.
Te proporcionamos algunas pautas que te ayudarán a dirigir a tus deportistas a la práctica correcta :
• Proporciona suficiente tiempo para la práctica: La clave para ayudar a tus deportistas a aprender habilidades está en proporcionarles la cantidad de tiempo suficiente para poder practicarla. Asegúrate de que les das tiempo suficiente para practicar aquello que les enseñas. La repetición es una herramienta muy poderosa en el aprendizaje de las habilidades deportivas. Esta es la razón por la que estimulamos a los jugadores a que repitan una y otra vez cada ejercicio. Se prudente en las repeticiones. Hay un punto en el cual, una repetición excesiva en un espacio de tiempo corto puede ser perjudicial para el aprendizaje. La razón es que deben disfrutar de lo que hacen, cuando se aburren pierden la motivación para repetir y no aprenden. Es mejor que esta repetición se distribuya en distintas sesiones o en distintos días para que esto no ocurra. De ahí la importancia que damos a la preparación de una buena programación en la enseñanza de la técnica.
• Practica las habilidades o ejercicios complejos por partes . Conforme el nivel del jugador es más elevado, los ejercicios son también más complejos. Por ejemplo, un regate complejo puede descomponerse en partes. Primero se le enseña el movimiento del cuerpo sin balón, luego el cambio repentino de la dirección de la pelota y por último el movimiento que deben realizar los pies.
Cuando se enseña un movimiento muy complejo es bueno practicarlo antes por partes antes de hacerlo todo de golpe. Sin embargo, es bueno no separar algunas partes que deben ir siempre unidas por naturaleza ya que podríamos inculcarles un vicio perjudicial para su aprendizaje.
Existe otro peligro en el entrenamiento por partes y está en que pierdan la idea de lo que les quieres enseñar. Por este motivo, dales el modelo completo para que sepan a dónde deben llegar. Después, descuartiza el movimiento para que puedan asimilarlo con más facilidad.
• En tus entrenamientos, utiliza situaciones reales de juego. Una vez asimilado el movimiento , tienes que dar un paso más intentando que lo practique en una situación real de juego ya que es esto lo que le va a servir de verdadero entrenamiento. Hay que crear situaciones que imiten condiciones de juego: oposición de un contrario, por ejemplo. Este tipo de entrenamiento no ha de sustituirse sino complementarse a otros.
• En los entrenamientos conviene utilizar ayudas pedagógicas. Los aparatos diseñados para la mejora de una técnica son útiles para enfocar la atención en partes específicas de la técnica. Las máquinas consiguen un importante incrementos de la repetición ya que se dominan todas las variables y el jugador se centra en la mejora del gesto técnico sin preocuparse de lo demás. Por ejemplo, la máquina lanzabalones ayuda al jugador a mejorar su tiro de volea ya que puede golpear muchas veces el balón conociendo previamente la trayectoria que va a realizar. No hay que esperar a que se produzca la situación para practicarla sino que la provocas constantemente. El avance con máquinas de entrenamiento es considerable.
DESPUES DEL ENTRENAMIENTO, DA TODAS LAS INSTRUCCIONES QUE CONSIDERES OPORTUNAS.
Una vez ha realizado el movimiento o ejercicio, el entrenador da instrucciones sobre lo que acaba de hacer. Estas instrucciones dan una información muy importante al deportista sobre lo que ha de hacer la próxima vez para mejorar su situación. De esta forma, el ciclo empieza otra vez. Estas indicaciones son esenciales para una enseñanza eficaz.
• Cuando un deportista está practicando un ejercicio, dale instrucciones de ayuda (feedback). El jugador estará más motivado además de estar informado inmediatamente de los resultados de su ejecución.
• Es importante que no le demos demasiada información tras realizar un ejercicio. El suficiente para que pueda asimilarlo y para no romper el ritmo de su trabajo en campo. Cuando es un principiante, los errores son más numerosos y entonces el educador tienen la tentación de corregir cada vez que falla. Se trata de escoger los momentos más adecuados. Para eso hay que tener muy claro los objetivos de lo que pretendo enseñar y apuntar a lo más esencial para no perder tiempo en lo accidental.
• La corrección debe ser siempre en tono positivo aunque corrija. Si no pone el pie de apoyo bien un jugador, le corregimos felicitándole por el tiro pero corrigiéndole la posición del pie de apoyo. Que se dé cuenta de que su esfuerzo está teniendo parte de éxito pero que todavía puede mejorarlo.
En definitiva, enseñar a deportistas jóvenes los fundamentos del fútbol es una labor muy importante del educador y debe hacerse procurando tener una gran preparación pedagógica.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Mas frases...


El no querer es la causa; el no poder el pretexto.
Séneca.

Tener voluntad no es suficiente: tenemos que implementarla.

Cualquier derrota debe tomarse seriamente, no trágicamente.

Muchas personas piensan que tener talento es una suerte, pocas sin embargo piensan que la suerte puede ser cuestión de talento

La suerte es el pretexto de los fracasados.
La principal razón para fijarse metas es porque es lo que te hace lograrlas.
Las oportunidades no son producto de la casualidad, mas bien son resultado del trabajo.
Uno de los secretos del éxito es no permitir que los contratiempos pasajeros nos derroten.
La práctica no hace la perfección. La práctica perfecta hace la perfección.

Algunas frases de grandes entrenadores...


"Si tuviera que elegir una manera de perder, sería muy parecida a ésta”
Tabarez. Técnico de Uruguay después de la derrota contar Holanda. Mundial 2010.

Un buen resultado es el haber hecho lo mejor posible.

No puedes elegir el modo de perder, pero sí, puedes elegir como recuperarte para ganar la próxima vez.

El talento sin esfuerzo solo sirve para divertirse.

Trabajo, cooperación y sacrificio son imprescindibles para que haya trabajo de equipo.

No escasea la inteligencia sino la constancia.

Los gemelos asesinos del éxito son la impaciencia y la codicia.

El dolor es temporal, la gloria es para siempre.

EN LAS ETAPAS FORMATIVAS DEL JUGADOR DE FUTBOL

LA NECESIDAD DE UNA PROPUESTA INTEGRAL TECNICO - TACTICA Y FISICA, EN LAS ETAPAS FORMATIVAS DEL JUGADOR DE FUTBOL

Fundamentación:
Uno de los problemas con que más a menudo se encuentran los encargados de promover jugadores a los primeros equipos en nuestros países, es la carencia de fundamentos técnico-tácticos que acompañen el desarrollo de las cualidades físicas que pueden mostrar esos jóvenes. En muchas ocasiones se ven jugadores que muestran una gran capacidad en algunos aspectos técnicos (no todos), pero sin la base táctica para aplicar correctamente esas condiciones. Este fenómeno tiene, creo, un punto de partida en los niveles infanto- juveniles y se puede deber a diversos factores como:

1 Una formación centrada en el desarrollo de fundamentos técnicos, demasiado analítica, sin el acople con fundamentos tácticos o presentados fuera de las situaciones de juego.
2 Planes de entrenamiento que priorizan el trabajo físico sin balón, con una convicción de que la victoria se conseguirá a través de una superioridad física, y que descuida los factores técnico-tácticos.
3 Responsables de la formación de futuros futbolistas, sin la debida capacitación en todos los niveles.
4 Formulación errónea de objetivos a corto, mediano y largo plazo por parte de las diversas coordinaciones deportivas.


Es común ver entrenamientos, de niños y adolescentes, en los que la parte fundamental se dedica o bien a trabajos físicos, o bien a ejercicios de “formación técnica” por medio de un modelo exclusivamente analítico que aísla esos fundamentos y no los relaciona con el necesario “para qué”.
No se pretende entrar en la polémica de que es primero, si la técnica o la táctica; lo que se propone es una instrumentación de actividades que trabajen los aspectos técnico – táctico y físicos dentro de una globalidad, con una estructuración que desarrolle en su justa medida estos aspectos a lo largo del proceso formativo.
Sin duda que para llegar a esto, debemos considerar los aspectos evolutivos, los períodos sensibles para el trabajo de las distintas capacidades y por supuesto un adecuado manejo didáctico de estos procesos.
Teniendo en cuenta que en todo trabajo técnico-táctico, hay un determinado componente físico, la idea es dosificar y adecuar esos trabajos de modo que contengan la carga ideal en los tres aspectos mencionados y en relación a la edad biológica del jugador y a la fase o etapa del entrenamiento en que se encuentra.






Para la elaboración de un plan de trabajo bien estructurado, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

1 Considerar los factores psicológicos y cognitivos de los alumnos.
2 Objetivos y contenidos coherentes con las etapas de evolución deportiva del niño y el joven futbolista.
3 Respetar los límites fisiológicos en cada fase de evolución de los niños y jóvenes a entrenar.
4 Plantear instancias de entrenamiento, sobre todo en las primeras fases, que fomenten la multilateralidad, la variabilidad y la progresividad en el contenido a desarrollar.
5 Una formación multideportiva en la etapa de la niñez, hasta al menos los 11 años, es fundamental para el acrecentamiento del acervo motor y de las diferentes capacidades coordinativas (orientación témporo- espacial, ritmo, equilibrio, coordinación intermuscular, etc.).
6 Manejar desde la etapa de formación ( 8 años en adelante ), situaciones de juego que contengan el factor “decisión “ y objetivos colectivos en base a principios tácticos.


Algunas sugerencias de trabajo en las diferentes etapas:

1 Etapa de Iniciación. 5 – 7 años.

La condición técnico-táctica y física se trabaja fundamentalmente a través de tareas jugadas, que involucren la utilización de todos los segmentos corporales, que demanden velocidad de reacción, rápida frecuencia de movimientos, variabilidad de posiciones del cuerpo, etc.
Por ejemplo: diversas manchas, “quemados”, juegos de persecución y estrategia, con y sin el componente del manejo del balón con los diferentes segmentos, etc.
Se debe tener en cuenta que en esta etapa, al niño le interesa JUGAR, por sobre todas las cosas, además de tener un fuerte componente individual por encima de intereses colectivos.

2 Etapa de Formación. 8 – 11 años.

Es fundamental el trabajo para la elaboración de los aspectos técnico-tácticos. Esta es la etapa de aprendizaje mas favorable, la “edad de oro” .
Los fundamentos técnicos del fútbol y su aplicación en las diferentes situaciones de juego, serán desarrollados de manera intensa en esta etapa.
El aspecto colectivo ya es fundamental en el objetivo de las acciones técnicas y en base a esto deben plantearse las diversos trabajos. A la vez, deben incluirse en estas instancias, los componentes físico-motores como la velocidad gestual, la fuerza rápida, resistencia aeróbica y un programa de flexibilidad.
Trabajos de espacios reducidos, 3 vs. 3, 4 vs. 4, situaciones de juego como contraataque, paredes, desmarques, anticipos, circuitos mixtos (tecnico-tacticos -fisicos), etc., se recomiendan comenzar a trabajar en una propuesta, como dijimos, integral.

3 Etapa de Especialización. 12 – 15,16 años.

A este nivel, se debe trabajar el perfeccionamiento de los fundamentos y conceptos técnico-tácticos y en un desarrollo mas pronunciado de los aspectos físicos.
Las diferentes propuestas de trabajo deben incluirse dentro de una dinámica que contemple mas los aspectos competitivos, y una mayor meticulosidad en el perfeccionamiento de los factores técnico-tácticos, como los trabajos por zonas, por posición y basados en los principios ofensivos y defensivos. En el aspecto del desarrollo físico, se debe tener cuidado con las diferencias de maduración biológica entre púberes de la misma edad. Se procurará en esta etapa, un aumento en el nivel de resistencia aeróbica, trabajos anaeróbicos alácticos, la fuerza general, velocidad de desplazamientos, y una especial dedicación a la flexibilidad, capacidad que se ve limitada considerablemente en esta etapa.
Trabajos de espacios reducidos mas complejos, con mayor intensidad, con variaciones en el número de participantes, menor tiempo para decidir, limitaciones en pases; desplazamientos de acuerdo a la función, situaciones de juego que impliquen utilización del “pressing”, coberturas, acciones a “balón parado”, contraataques, definiciones, y un uso útil del “interescuadras” son aspectos importantes a trabajar. Todo esto con la correcta carga física ya predeterminada y ajustada a las capacidades a trabajar.

En las etapas posteriores se deben de acrecentar los fundamentos y capacidades en todos los órdenes, ya que están cada vez mas cerca de la posibilidad de integrarse a un Primer Equipo, y la exigencia debe ser cada vez mayor, además de que el proceso selectivo va dando lugar a cada vez menos jugadores.

Como conclusión, la idea es tratar de involucrar a los niños y jóvenes en un proceso que debe ser integral, y que si se da con la adecuada continuidad, creo que puede darles un mayor repertorio de fundamentos y capacidades en todos los aspectos y con ello, mayores posibilidades de inclusión en instancias futbolísticas de primer nivel.

Importancia del trabajo psicomotriz y predeportivo en niños de 4-7 años



Resumen

Cada día es mayor la necesidad e importancia de realizar un buen trabajo de base o iniciación deportivo, tanto en el ámbito de rendimiento como en el ámbito de deporte-salud. Los juegos predeportivos junto con la psicomotricidad contienen todos los ingredientes necesarios para ofrecer a los niños de cortas edades (4-7 años) un abanico motriz significativo para su futuro. Considero que no se debe esperar a que el niño tenga 8 años para iniciarlo en algún deporte; debieran existir escuelas predeportivas o de psicomotricidad en todos los colegios; en las cuales se enseñasen de forma lúdica los contenidos de la motricidad general, habilidades y destrezas básicas y simples, como pueden ser los saltos, coordinaciones, desplazamientos, etc.


Siempre nos ha preocupado e interesado el saber como se forman los talentos deportivos, cual es el camino para llevar a lo más alto a un niño de una forma prudente, o si están determinados ciertos niños a ser talentos. A pesar de lo complejo que es el tema sobre la detección y formación de talentos deportivos, sabemos que existen una serie de parámetros que nos conducen a un perfil de talento deportivo, estos, pueden ser:


* Influencia genética (porcentaje de fibras rápidas o lentas, actividad enzimática muscular, medidas antropométricas ideales para cada deporte, etc.)

* Maduración biológica frente a la edad cronológica. Un niño que presenta un desarrollo morfológico destacado para su edad, tendrá más facilidad para soportar cargas de entrenamientos, prevenir lesiones, etc.

* Carácter del proceso de enseñanza - aprendizaje adquirido por el deportista (influirá mucho el método utilizado por el profesional o educador para enseñar las conductas motrices); por desgracia nuestra profesión, está sometida a un alto grado de intrusismo, por personas incompetentes y carentes de unos conocimientos técnicos, fisiológicos, metodológicos, etc. No olvidemos que muchas personas que están trabajando en escuelas deportivas, carecen de las características básicas que describen al profesional, tales como: preparación específica en un campo, compromiso de actualización, delimitación de un ámbito propio de actuación, etc.

* Factores psicológicos (ansiedad, capacidad de sufrimiento, estrés, nerviosismo, personalidad etc.)

* Entorno del niño. Tanto a nivel demográfico (si está en el medio rural o en la ciudad, si tiene posibilidades al acceso de unas buenas instalaciones, un buen entrenador, atención médica, tiempo libre, etc.), como a nivel familiar (apoyo familiar), escuela (hábitos deportivos, etc.) y amigos (apoyo, compañerismo, comunicación, etc.).


En este artículo pretendo centrarme en esta última que añado:


* Duración del trabajo psicomotriz y predeportivo antes de los 8 años. Obviamente aunque se realice un trabajo de psicomotricidad con los niños durante 3-4 años, no podemos asegurar un futuro talento, pero si podemos afirmar la ausencia de fracaso.


Deseo resaltar lo importante que es la realización de un buen trabajo psicomotriz y predeportivo en los primeros años de vida de un niño.

Primero, hemos de saber, qué son los juegos predeportivos o psicomotrices; se puede obtener una respuesta a esta pregunta en pocas palabras, los juegos predeportivos son la base del futuro campeón; sea cualquier modalidad deportiva. Estos juegos llevan consigo una gran cantidad de tareas motrices, proporcionando al niño una gran riqueza motriz, las cuales son aplicables a cualquier deporte que el niño practique de mayor, ya sea un deporte individual, colectivo o de adversario.

La importancia de realizar estos juegos aumenta en niños de edades tempranas (4-7 años), puesto que constituyen el primer contacto del niño con el deporte. Por eso recalco la importancia que se realice una correcta progresión del juego al deporte.

Los juegos predeportivos no son juegos modificados, es decir, no son juegos para la enseñanza de distintos deportes, con variaciones en las reglas o material; no buscan una automatización de una serie de movimientos o gestos técnicos ni unos fines de rendimiento a corto plazo, sino que dan rienda suelta al movimiento del niño. Buscarán un rendimiento a largo plazo, facilitando al practicante una serie de patrones motrices básicos aplicables en el futuro del niño a cualquier deporte.

Pero no debemos de olvidar que no sólo estamos realizando juegos predeportivos con los niños, sino que también son juegos infantiles. "El juego infantil es medio de expresión, instrumento de conocimiento, factor de socialización, regulador y compensador de la afectividad, un efectivo instrumento del desarrollo de las estructuras del pensamiento; en una palabra, resulta un medio esencial de organización, desarrollo y afirmación de la personalidad", (Zapata, Oscar A. "Psicomotricidad, base de apoyo de los aprendizajes escolares"). Debemos enfocar correctamente el juego infantil hacia los juegos predeportivos.

Los juegos predeportivos trabajarán estos contenidos, principalmente:


* Desarrollo de las habilidades y destrezas básicas:

o realizando desplazamientos de todo tipo (para atrás, a cuatro patas, de cuclillas, agarrados al compañero, con pelotas a la pata coja, por encima de colchonetas, por encima de bancos etc.), reptaciones.

Transportar objetos (pelotas, aros, conos...) con una mano, con las dos, en la barriga, en la espalda, con los ojos cerrados etc.

Manejar objetos (grandes, pequeños, con compañeros etc.).

o realizar trepas (por espalderas, colchonetas inclinadas...).

o saltos (con una pierna, con las dos, hacia delante, a un lado, en zigzag...),

o realizar giros (sobre el eje vertical, sobre el eje horizontal, con pelotas).



* Trabajo de las cualidades perceptivas: (percibir objetos estáticos, en movimiento, el niño en movimiento y el objeto también, apreciación de trayectorias...

* Trabajo de situaciones de equilibrio: dinámico, estático y desequilibrio.

* Trabajo del sentido del ritmo: controlar las situaciones de aceleración y desaceleración, coordinar la percepción.





En esta tabla se muestra una serie de capacidades y unas edades. Las x nos informan cuando debemos incidir más en el trabajo de una cualidad para aprovechar al máximo su desarrollo. Así por ejemplo observamos que la flexibilidad está en su mejor desarrollo entre los 3 y 8 años, es a estas edades cuando debemos trabajar esta capacidad para lograr unos altos niveles de flexibilidad que le permitan al niño en un futuro gozar de una buena flexibilidad. Por otro lado tenemos una ausencia del trabajo de fuerza y resistencia anaeróbica, las cuales no se deben trabajar a estas edades.



Verdaderamente se cumple el dicho de que "una imagen vale más que mil palabras". En el dibujo 1 observamos como unos niños a través del juego, llegan al deporte institucionalizado y alcanzan el éxito. Por otro lado en el dibujo 2 se observa a unos niños que son metidos de lleno en el deporte, se le da el balón de los futbolistas de elite, y se le conduce por el camino más corto para alcanzar el éxito lo más pronto posible; lamentablemente el niño cayó, quedándose triste y solo. Este niño ya no volverá a hacer deporte; mi pregunta es ¿qué hubiera pasado si el chaval hubiese subido por los escalones?. Esto es cómico, pero... desafortunadamente sucede en la realidad.


Objetivos de los juegos predeportivos

A continuación expongo una serie de objetivos que han de estar presentes en la mayoría de los juegos predeportivos. Es fundamental dividir estos objetivos generales en dos aspectos: el aspecto psico-motor y el aspecto psico-afectivo (algo muy importante a estas edades).



Objetivos psico-motores


* Trabajar la motricidad general.

* Adquirir patrones motrices básicos de elementos técnicos ofensivos y defensivos sencillos de los distintos deportes.

* Adquirir patrones motores básicos de elementos tácticos ofensivos y defensivos.

* Coordinar movimientos básicos (correr, saltar, trepar, caminar...) con las habilidades y destrezas motrices (manejo de objetos, golpeos, lanzamientos...).

* Desarrollar las capacidades perceptivo-motrices, así como la estructuración espacio-temporal.

* Realizar todo tipo de desplazamientos, pases, manipulaciones y, adaptar, manejar, lanzar, golpear, recepcionar e interceptar objetos y móviles.

* Potenciar la bilateralidad, y la independencia de los distintos segmentos corporales: cabeza, extremidades, tronco...

* Desarrollar el equilibrio; tanto estático como dinámico, y la actitud postural.



Objetivos socio-afectivos

o Fomentar la relación y la comunicación interpersonal de los niños.

o Desarrollar la expresión (verbal, gestual, corporal) como medio de autoconocimiento y de relación, mediante la realización de juegos de expresión.

o Aceptar las normas establecidas en los juegos.

o Sentir atracción por el deporte.

o Participar e integrarse en un grupo de gente.






Bibliografía


* Arufe Giráldez, V. (2001). Enseñanza y juegos de predeporte para niños de cortas edades; 121 juegos predeportivos. Sin editar.

* Bayer, C. (1986). La enseñanza de los juegos deportivos colectivos. Barcelona; Hispano Europea.

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* Blázquez Sánchez, D. (1988). La iniciación deportiva y el deporte escolar. Barcelona; Ande.

* Cebolla López, M. (1987). Juegos con pelota. Barcelona; Vilamala. Cebolla López, M (1981). Juegos de relevos. Barcelona; Vilamala.

* Durand, M. (1988). El niño y el deporte. Madrid, Paidós.

* García Forgeda, M.A. (1982). El juego predeportivo en la Educación Física. Madrid; Pila Teleña.

* Graça, A., Oliveira, J. (1997). La enseñanza de los juegos deportivos. Barcelona; Paidotribo.

* Hernández Moreno, J. (1994). Análisis de las estructuras del juego deportivo, Fundamentos del deporte. Barcelona; Inde.

* Huizinga, J. (1968). Homo ludens. Buenos Aires; Alianza Editorial.

* Le Boulch, J. (1983). El desarrollo psicomotor desde el nacimiento a los seis años. Madrid; Doñate.

* Palacios, J.(1995). Xogos motores. Santiago; Lea.

* Piaget, J. (1971). La formación del símbolo en el niño. México.

* Piaget, J. y Wallon, H. (1963). Los estadios en la psicología del niño. Buenos Aires; Santaro.

* Rius Sant, J. (1993). Metodología del atletismo. Barcelona.

* Shulz, H. (1976). Por el juego al atletismo. Buenos Aires; Kapeluz.

* Varios. (1986). La actividad deportiva escolar. La Coruña; Xunta de Galicia.

* Wallon, H. (1984). La evolución psicológica del niño. Barcelona; Crítica.

* Zapata, O.A. y Aquino, F. (1983). Psicopedagogía de la educación motriz en la etapa del aprendizaje escolar. Méjico; Trillas.

* Zapata, O.A. y Aquino, F. (1983). Psicopedagogía de la educación motriz en la adolescencia. México; Trillas.

* Zapata, O.A. y Aquino, F. (1983). Psicopedagogía de la educación motriz en la juventud

EL NIÑO SÚPER CAMPEÓN

CUENTO.

Valor Educativo.
Honradez y juego limpio.

Elementos principales.
Ideal y enseñanza principal.
Querer ganar siempre y en todo, aun con trampas y trucos, es el mayor obstáculo para ganar cuando es más importante.

Había una vez un niño al que lo que más le gustaba en el mundo era ganar. Le gustaba ganar a lo que fuera: al fútbol, a los cromos, a la consola... a todo. Y como no soportaba perder, se había convertido en un experto con todo tipo de trampas. Así, era capaz de hacer trampas prácticamente en cualquier cosa que jugase sin que se notara, e incluso en los juegos de la consola y jugando solo, se sabía todo tipo de trucos para ganar con total seguridad.

Así que ganaba a tantas cosas que todos le consideraban un campeón. Eso sí, casi nadie quería jugar con él por la gran diferencia que les sacaba, excepto un pobre niño un poco más pequeño que él, con el que disfrutaba a lo grande dejándole siempre en ridículo.

Pero llegó un momento en que el niño se aburría, y necesitaba más, así que decidió apuntarse al campeonato nacional de juegos de consola, donde encontraría rivales de su talla. Y allí fue dispuesto a demostrar a todos sus habilidades, pero cuando quiso empezar a utilizar todos esos trucos que sabía de mil juegos, resultó que ninguno de ellos funcionaba. ¡Los jueces habían impedido cualquier tipo de trampa!

Entonces sintió una vergüenza enorme: él era bueno jugando, pero sin sus trucos, fue incapaz de ganar a ninguno de los concursantes. Allí se quedó una vez eliminado, triste y pensativo, hasta que todo terminó y oyó el nombre del campeón: ¡era el niño pequeño a quien siempre ganaba!

Entonces se dio cuenta de que aquel niño había sido mucho más listo: nunca le había importado perder y que le diera grandes palizas, porque lo que realmente hacía era aprender de cada una de aquellas derrotas, y a base de tanto aprender, se había convertido en un verdadero maestro.

Y a partir de entonces, aquel niño dejó de querer ganar siempre, y pensó que ya no le importaría perder algunas veces para poder aprender, y así ganar sólo en los momentos verdaderamente importantes.

lunes, 16 de agosto de 2010

EL ENTRENAMIENTO DE LA FUERZA DEL JOVEN FUTBOLISTA


LA FUERZA DEL JOVEN FUTBOLISTA.

Cuando el proceso de entrenamiento está orientado a los jugadores y equipos jóvenes, el trabajo debe tener una orientación preferente hacia el jugador, en ese momento debemos asegurar el desarrollo de las capacidades del jugador para certificar así la potencialidad de todas las cualidades y en especial, de la que nos ocupa, la fuerza (Martín, 1984):

Etapas:
1. De la construcción neuromuscular.
2. Del desarrollo muscular y de la fuerza máxima.
3. De la integración de la fuerza rápida y la habilidad específica.

Entrenamiento de la construcción neuromuscular (entre los 6 y los 12 años, valores de referencia).

Etapa orientada hacia la construcción muscular básica, pero todavía con un alto predominio del trabajo coordinativo y técnico.

Organizativamente el modelo de entrenamiento debe respetar la realización de tareas para mejorar la capacidad coordinativa general, para construir al deportista; a este tipo de trabajo le deben seguir los modelos de ejercicios de fuerza rápida (juegos de persecución, saltos, arrastres, transportes, etc.) y a continuación incidir en las habilidades específicas del fútbol que precisan de la fuerza rápida. Esta orientación y ciclo secuencial de trabajo se debe repetir en la sesión, en la semana, en la temporada y en el tiempo que dura esta etapa de construcción (Martín, 1994).

Del desarrollo muscular y de la fuerza máxima (entre 13 y 16 años)

Etapa orientada hacia el desarrollo de los valores de fuerza general, mejora analítica de los valores de fuerza máxima y de fuerza-rápida.
En esta etapa la fuerza se está desarrollando biológicamente, y es la etapa sensible para adquirir altos niveles de fuerza. Si hemos hecho bien la etapa anterior, el joven futbolista ya tendrá adquirida una buena habilidad específica del fútbol, con lo que nos permitirá poder “perder” tiempo en la construcción de fuerza.

Metodológicamente, alternaremos en la sesión tareas analíticas de fuerza máxima (ejercicios generales con cargas no máximas para grandes grupos musculares específicos de la parte anterior, posterior, lateral, arriba y abajo) con tareas de fuerza rápida (con pequeñas cargas o sin ellas) y habilidad específica relacionada estrechamente con los requerimientos del juego. En esta etapa se abandona el trabajo coordinativo psicomotor de tipo genérico. El modelo se repite en las sesiones dedicadas al desarrollo de la fuerza a lo largo de toda la etapa.

De la integración de la fuerza rápida y la habilidad específica.
(16-20 años)

En esta etapa el entrenamiento de la fuerza es dirigido y especial, con tendencia a abandonar los ejercicios generales que entrenaban músculos, para desarrollar trabajos con cargas que entrenan movimientos. Es ya un entrenamiento muy similar al de los adultos, en el que se deben considerar ya las características del juego. Se combinan en la sesión tareas de fuerza dirigida con tareas de fuerza especial y ejercicios de competición.

PRINCIPIOS PEDAGÓGICOS DEL ENTRENAMIENTO PARA NIÑOS Y JÓVENES


Del libro: Metodología general del entrenamiento infantil y juvenil.
Martín, Nicolaus, Ostrowski y Rost.

1. Principio de la comprensión del entrenamiento.
El entrenamiento infantil y juvenil sigue principios éticos, esto significa respeto y tolerancia a la personalidad, protección de la salud e individualidad de los niños y de los jóvenes en el entrenamiento y en la competición.

2. Principio de la responsabilidad pedagógica y obligación de asistencia.
Los entrenadores tienen frente a niños y jóvenes, así como sus padres, una responsabilidad y obligación de asistencia pedagógica prescrita legalmente y fundamentada moralmente.

3. Principio del papel guía pedagógico.
La responsabilidad pedagógica otorga a los entrenadores, al mismo tiempo, un papel de guía en forma de una función referencial y de un modelo personal y social que tenga una influencia positiva en los niños y en los jóvenes.

4. Principio del apoyo al desarrollo integral de la personalidad.
Las decisiones del entrenamiento sobre el desarrollo del rendimiento deben ir en armonía con el desarrollo de la personalidad de los niños y jóvenes y deben apoyarla.




5. Principio del mantenimiento y de la protección de la salud.
La acción del entrenamiento debe servir al mantenimiento y protección de la salud.

6. Principio del entrenamiento de acuerdo con el desarrollo.
El entrenamiento y los ejercicios del entrenamiento deben orientarse según el estado de desarrollo individual a las condiciones de rendimiento respectivas, a la tolerancia al esfuerzo y a las secciones del desarrollo de los niños y de los jóvenes especialmente propicias (fases sensibles)

7. Principio de promoción de la alegría en el entrenamiento.
Alegría, diversión y experiencias en las que se afirma la propia capacidad son principios eficaces para la motivación en el entrenamiento y medios para desarrollar una actitud positiva de los niños y jóvenes hacia el mismo.

8. Principio del reconocimiento del doble esfuerzo.
Los niños y jóvenes que se encuentran en el entrenamiento están sujetos principalmente a un doble esfuerzo de entrenamiento y formación, por lo que tienen un tiempo limitado. Por consiguiente es necesario crear un entorno que ponga a disposición el tiempo necesario para el entrenamiento.

9. Principio del auto responsabilidad.
El entrenamiento debe producir en los niños y jóvenes un resultado educativo tal que apoye en creciente grado el auto responsabilidad. Esto exige una gran predisposición al dialogo con los entrenadores responsables.

viernes, 13 de agosto de 2010

LA PREVENCIÓN Y EL FÚTBOL

La prevención empieza con una buna adquisición de la técnica individual que suprima los movimientos incordiándoos y torpes; la coordinación entre los músculos motores (agonistas) y los frenadores (antagonistas) debe ser perfectas sin eso, en la contracción o descontracción mal sincronizadas, las elongaciones y las punzadas serán frecuentes.
La condición óptima evita los accidentes, la fatiga los favorece.
La dosificación del entreno es asimismo esencial.
Puede ser insuficiente en los pequeños clubes de aficionados, o excesiva a un nivel superior, ocasionando la fatiga.
Un entreno racional:
- aumenta el número de miofibrillas, el número de capilares sanguíneos, el capital energético muscular, en particular la creatina-fosfato y el glucógeno, supercarburante del músculo, y lleva a la deseable coordinación de los grupos musculares;
- desarrolla el potencial cardiorrespiratorio acompañado de la mejora muscular de todo el organismo;
- debe respetar en el trabajo de musculación un equilibrio entre los diversos grupos: agonistas y antagonistas.
El jugador debe esforzarse, a lo largo de la temporada, en repetir los movimientos usuales, tanto en solitario, como mejor aún, en oposición a un compañero con o sin balón.
El calentamiento debe ser bien dirigido y controlado.

Por último, la selección del material y en especial de los tacos es primordial.
Para terreno “pesado”, fangoso, se necesitarán tacos largos, que penetren bien en el suelo, a fin de asegurar el mejor equilibrio posible.
Sobre terreno seco o helado deberán evitarse, por las mismas razones los tacos.
Sobre terreno blando: los tacos pequeños o medianos asegurarán una estabilidad perfecta.

Los esfuerzos para mantener el equilibrio son en realidad contracciones musculares brutales, imprevistas y desacostumbradas, que pueden evitar la caída pero que provocan lesiones musculares agudas.
Los factores mecánicos son pues, indiscutibles; los factores dietéticos son a menudo invocados o impugnados, desde la falta de vitamina C, el exceso de proteínas, la diátesis “hepáticas” o urémicas.
Por el contrario, la insuficiencia de la ración hídrica está reconocida y su corrección ha curado muchos incidentes músculo tendinoso.
La musculación debe hacerse a nivel de agonistas y antagonistas, segmento por segmento, en particular a nivel de las articulaciones más forzadas(rodilla, tobillo) que deben ser especialmente vigiladas.
Además, realizar un trabajo por cadenas musculares en sinergia y crear un conjunto neuromuscular, precisando el movimiento y automatizándolo.
Después de un accidente deben prevenirse las recaídas mediante un reposo seguido escrupulosamente y tratar las secuelas por la reeducación.
En las otras contingencias se trata de traumatismo extrínseco, donde tanto el azahar como la agresividad deliberadamente transformada en agresión, juegan su papel; el aprendizaje del “fair play”, el respeto al árbitro y a las reglas del juego, forman parte de la educación del futuro jugador de fútbol.
Por último la elección de un equipo bien adaptado, la protección de ciertas partes del cuerpo muy expuestas (piernas, pies) es una garantía de que se correrá el mínimo de riesgos: tobilleras, rodilleras para el guardameta cuyo equipo debe ser reforzado (codos, hombreras, pantalones, muñequeras).
Debe recordarse que el entusiasmo y la despreocupación de ciertos jugadores les hacen rehuir la evidencia. Continúan entrenándose y jugando, minimizando su desventaja, o se declaran curados para reemprender antes su actividad, llegando en ocasiones a redoblar sus esfuerzos para superar, de esta manera, su retraso.
En algunos casos, el miedo al diagnóstico y al tratamiento que le obligue al reposo y a faltar a una selección o a la permanencia en el equipo, le hacen retrasar la fecha de consulta y recurrir a pretextos que agravan la lesión.

CONSEJOS PRÁCTICOS SOBRE HIDRATACIÓN

1. Asegurarse que las reservas del glucógeno muscular y del hígado estén al máximo antes de cada partido, reduciendo el volumen e intensidad del entrenamiento 48 a 72 horas antes de un partido importante. Consumir hasta 10 grs. de hidratos de carbono por kilogramo de peso (CHO/Kg.) corporal, por día, durante este período de disminución gradual de la actividad. Durante esta fase también se puede suplementar la dieta normal del deportista con bebidas deportivas altamente concentradas.

2. Dos o tres horas antes de un partido, los jugadores deberían ingerir una pequeña comida que contenga aproximadamente 150-200 gramos de CHO.

3. En los últimos 10-15 minutos antes de un partido los jugadores deberían ingerir 200-400 ml de agua con sabor. La adicción de CHO a la bebida previa al partido es opcional, pero probablemente, no garantice otra cosa que la facilitación de la absorción de fluidos. La adición de cloruro de sodio a dicha solución incrementará el volumen a consumir al incrementar el sabor de la solución.

4. Durante 15 minutos de entretiempo, los jugadores deberían ingerir 250-400 ml de una solución con 5-7 gr. /100 ml de maltodextrina. Las Maltodextrina son carbohidratos (sacáridos) obtenidos por hidrólisis del almidón de maíz. Son fácilmente digeribles; por ello se aplican muy eficientemente en bebidas nutricionales. Son una fuente conveniente de energía: contienen aproximadamente 4 calorías por gramo; son solubles en agua fría, no son dulces y se usan para producir muchos productos nutricionales, líquidos o secos.

5. Tan pronto como sea posible después de cada juego, los jugadores deberían ingerir una bebida con CHO/electrolitos, en volúmenes suficientes como para reemplazar todo el sudor perdido durante el partido. Se ha demostrado que las tasas máximas de la resíntesis de glucógeno muscular ocurren cuando se ingiere CHO a una tasa de 60gr/hora (1 g de CHO/Kg./hora), durante los primeros 120 minutos siguientes al ejercicio. Un alimento tipo barra deportiva, comercialmente disponible, en combinación con 400 ml de una bebida concentrada con CHO y electrolitos puede ser importante para promover una rápida resíntesis del glucógeno muscular y hepático.

6. Cada vez que los jugadores incurran en cualquier tipo de manipulación dietaria, ésta debería ocurrir con mucha anticipación a un partido o torneo importante, y modificable de acuerdo a los requerimientos y gustos personales.

LESIONES MAS FRECUENTES EN EL FUTBOL


1 - LESIONES ÓSEAS

En cuanto se refiere a las lesiones que se producen en el plano óseo, o sea, en los huesos, tenemos que hablar que en el fútbol las principales lesiones que se producen son fracturas, esguinces, traumatismos y luxaciones. Pasaremos a ver la definición de cada una de ellas:

Fracturas: rotura con solución de continuidad de un hueso producida bruscamente, bien por un traumatismo externo o por una contracción muscular violenta. Hay dos tipos de fracturas, completas, entre las que diferenciamos abiertas y cerradas, e incompletas.
Esguinces: es la distensión más o menos violenta del aparato ligamentoso articular, pudiendo producir derrame sanguíneo o segregación abundante de líquido sesoro. También se le denomina torcedura o distorsión.
Traumatismo craneal: es una lesión que se produce en el cráneo, por agentes mecánicos directos o indirectos. Dependiendo del impacto, el periodo de recuperación será mayor o será menor.
Luxaciones: es la separación de modo anormal y permanente de las superficies articulares de los huesos que forman una articulación. La luxación puede ser:
Completa
Incompleta
Accidental traumática
Espontánea o patológica
Congénita
Ahora hablaremos de las lesiones más comunes producidas en el fútbol que tengan que ver con las cuatro definiciones anteriormente dichas. Que el fútbol sea un deporte practicado con las extremidades inferiores, generalmente, no significa que todas las lesiones sean de los miembros inferiores, aunque la mayoría lo son. Las lesiones más comunes en el plano óseo son las siguientes:

Fractura de los huesos de la nariz: consiste en la ruptura de los huesos propios de la nariz. Esta lesión suele producirse en impactos contra adversarios, compañeros y el propio balón. Suele producir fuerte hemorragia, el tiempo estimado de recuperación suele ser de un mes y por lo general el jugador cuando vuelva actuará con una mascarilla de protección.
Fractura de tibia y peroné: fractura muy dolorosa y a la vez aparatosa. Suele producirse en fuertes encontronazos tras una entrada con un adversario. En algunas ocasiones tan sólo se rompe uno de los dos huesos pero si la entrada es fuerte lo más probable es que ocurra la doble fractura. Se necesita un largo tiempo de reposo. Para volver a entrenar también necesita un tiempo de recuperación con ejercicios especiales coordinados por el médico.
Rotura de meniscos de la rodilla: cualquiera de los dos meniscos es propenso a romperse. Es una fractura que se produce tras un encontronazo brusco con un adversario. El tiempo de recuperación es de unos tres meses aunque dependerá de la gravedad de la fractura.
Rotura de los ligamentos de la rodilla: esta lesión a parte de producirse por un encontronazo con un adversario, también es muy común cuando se realiza un giro brusco y en mala posición de la rodilla. Por lo que es muy común ver como un jugador el sólo se rompa los ligamentos de la rodilla. El tiempo de recuperación es variable dependiendo de la fractura.
Rotura de las falanges del pie: la peculiaridad que guarda este tipo de lesión se debe a que en la mayoría de los casos esta lesión se produce involuntariamente, tanto que ni el que se lesiona como el que lesiona se suelen dar cuenta hasta que después del partido se enfrían.
Rotura de los ligamentos del tobillo: rotura muy dolora producida por lances del juego. Generalmente el período de recuperación es muy largo. Se necesita un tratamiento de ejercicios de recuperación después de un reposo considerable.


2 - LESIONES MUSCULARES

Las lesiones en el plano muscular son las más frecuentes en el deporte del balompié: Las lesiones musculares varían según la gravedad de la rotura de fibras. Las lesiones pueden venir por el uso intensivo de los músculos. Las lesiones musculares pueden estar diferenciadas en:

Distensión muscular: Es un traumatismo interno, simple, de dolor vivo y súbito y de escasa importancia, debido a que un músculos ha sobrepasado los límites de su elasticidad, pero de forma armónicamente repartida.
Contractura muscular: fenómeno debido al trabajo excesivo. Tratamiento igual que en la distensión, es fácilmente reconocible por el dolor.
Tirón muscular: Lesión producida por alguna rotura de microfibrillas musculares. El dolor es intenso, continuo y localizado.
Calambre o espasmo: Son contracciones musculares, espontáneas, duraderas y a veces dolorosas. Se suele producir en los músculos encargados de la sustentación. Surgen de improviso y sin causa aparente pero realmente tienen una causa fundamentada.
Desgarros musculares: Se trata de la ruptura de numerosas fibrillas de un músculo. Incluso se puede producir la ruptura completa de un músculo. El dolor es tan intenso que de inmediato se tiene que parar la actividad.
A continuación pasaremos a ver las lesiones más comunes que en el plano muscular se producen en el deporte del fútbol. Estas lesiones se pueden producir por dos causas principales, una es la fuerte actuación de un grupo muscular o de un músculo durante la práctica deportiva y la otra es por el desgaste producido por un ejercicio continuado sobre el mismo músculo o región muscular.

Las roturas de fibras en el fútbol se producen en diferentes regiones musculares. Las más comunes son las siguientes:

Rotura de fibras en los gemelos: no es la más común pero produce gran dolor y mal estar. El período de recuperación será establecido por médico.
Rotura de fibras en el cuadriceps: si es más frecuente y los músculos más propensos a la ruptura de fibras son: isquio-tibial, recto femoral, semi-membranoso, semi-tendinoso, etc...
Hablar de las lesiones musculares es ponerse y no parar ya que dentro de estos dos grandes grupos podemos encontrar miles de lesiones de menor a mayor escala.

Las lesiones musculares son el día a día del deportista que no sigue un buen plan de entrenamiento.

3 - LESIONES TENDINOSAS

Son lesiones producidas en los tendones. Como:

Tendinitis: se trata de la inflamación de un tendón, con el consiguiente engrosamiento del mismo ocasionado por múltiples causas.
Tenosinovitis: Consiste en la reactivación inflamatoria de las vainas sinoviales que recubren o envuelven el tendón.
Las lesiones más frecuentes son tendinitis tanto en el tendón rotuliano de la rodilla como en el tendón de aquiles que en algunos casos aún siendo el más fuerte y grueso del cuerpo se rompe.

4 - OTRAS LESIONES GENERALES

Últimamente estamos viendo que en el fútbol se están produciendo una serie de muertes y sustos considerables por parte de los jugadores. Esto es debido al gran trabajo que realiza el cuerpo que a veces llega a su límite sin avisar.

Entre estas lesiones generales podemos hablar por una parte de la lipotimia, síncope, colapso, infarto de miocardio o tromboflebitis.

Estas lesiones está relacionadas con un fallo en la actuación del cuerpo, pero un fallo que puede ser fatal. Los síntomas que presentan estas alteraciones del organismo son:

Palidez en el rostro
Tono postural bajo, pero conserva los reflejos
Debilidad respiratoria
Palpitación y estado de ansiedad
Sudor frío en la frente
El lesionado ve como nubloso
Pérdida de conocimiento
Pérdida de equilibrio
Pulso débil
Nauseas y vómitos

jueves, 12 de agosto de 2010

20 Pautas Para Ser Un Entrenador Creible Y Confiable

1. PROXIMIDAD: CERCANIA FÍSICA
2. IR DE FRENTE Y FUNDAMENTAR.
3. SER CREATIVO: DECIR COSAS DIFERENTES
4. SER COHERENTE EN LA CONDUCCIÓN DEL GRUPO: JUSTO
5. REFORZAR LO POSITIVO: NO REMARCAR LO NEGATIVO
6. ESTAR ATENTO A LOS MÁS MÍNIMOS DETALLES
7. HACER USO DEL LENGUAJE CORPORAL, EJEMPLO DAR PALMADAS
8. NUNCA SER AGRESIVO U HOSTIL.
9. INSTAURAR EL RESPETO VÍA EL SALUDO COTIDIANO
10. DARLE VALOR AL IDA Y VUELTA DEL MENSAJE.
11. MIRAR A LOS OJOS AL HABLAR Y EXIGIR LA MISMA CONDUCTA.
12. PLANTEAR METAS COMUNES CON EL GRUPO.
13. SUBRAYAR EL DESEMPEÑO Y NO EL RESULTADO
14. HABLAR DE ALGUIEN SÓLO SI ESTÁ PRESENTE
15. REFORZAR MÁS CONTINUAMENTE AL JUGADOR QUE ESTÁ MODIFICANDO CON MUCHO ESFUERZO, UN GESTO DEPORTIVO.
16. TOMAR CONCIENCIA DE QUE EL TONO DE VOZ Y LOS GESTOS REALIZADOS, MUCHAS VECES LLEGAN MÁS QUE LAS PALABRAS: SABER ELEGIR EL CANAL CORRECTO.
17. NO ABUSAR DE LAS TÉCNICAS DE PREMIOS Y CASTIGOS.
18. SABER ESCUCHAR Y CONOCER BIEN QUÉ AGRADA Y QUÉ DESAGRADA A CADA JUGADOR.
19. APARTE DE SABER MUCHO Y QUERER SEGUIR CRECIENDO, HAY QUE SABER TRANSMITIR Y LLEGAR AL JUGADOR.
20. NO SIRVE DECIR MUCHAS COSAS JUNTAS: SEPA USAR, VALORAR Y ENTENDER LOS SILENCIOS.

LAS PRESIONES DEL DT DE FUTBOL

Ser entrenador de un equipo de fútbol de alto rendimiento es una tarea apasionante, compleja, estresante y también a veces, enigmática.
Quien elige esta profesión se expone a muchas alternativas oscilantes entre la angustia desesperante y la explosión repentina en forma de descarga catártica positiva.

Podemos afirmar que el equilibrio emocional debe ser una de las virtudes principales de un entrenador. Los entrenadores más exitosos muestran algunos denominadores comunes.Justamente equilibrio emocional, buena comunicación, liderazgo natural, paternalismo con límites en referencia a sus jugadores, capacidad para motivar y obviamente capacidad técnico-táctica son sin dudas ingredientes indispensables para tener éxito.

Otra cualidad necesaria que debe poseer un Entrenador es su predisposición para trabajar en equipo. Esto implica la conciencia de la importancia del trabajo multidisciplinario y paralelamente la virtud de saber comandarlo en forma de coaching, es decir, dándoles espacios a todos para que todos los colaboradores se sientan "accionistas" del producto final.

Hay entrenadores que sin maldad conciente, se tornan demasiado expansivos en su YO inconciente y opacan las tareas de los colaboradores. Esto tarde o temprano se vuelve en su contra, ya que también inconscientemente los demás "devuelven" esta especie de injusticia operativa de diversas maneras, también inconscientes.

Además de la Planificación, son recomendables las reuniones semanales multidisciplinarias en donde el DT lidera los temas a abordar y en donde todos sin excepción participan (todos aquellos que tienen contacto con los jugadores, desde el DT al utilero).El objetivo es hablar del rendimiento, de planificar y, de corregir, y de actualizar todo lo concerniente al equipo.

Se anticipa el tiempo de exposición de cada integrante y se registra todo. A mediano y largo plazo automatizar este funcionamiento prepara y facilita la preparación para desafíos cada vez más complejos y apasionantes.

Más allá de estas alternativas de trabajo, el DT no escapa a las presiones. Desde la dirigencia, el publico, la hinchada, los propios jugadores, los demás DT, la familia y la auto presión. Sin descartar el apoyo psicológico individual y reservado, el DT también puede compartir las presiones con el psicólogo del equipo si es que cuenta con uno en su C. técnico obviamente. El simple hecho de compartir la presión en cierta forma la disminuye. Se exorciza el miedo y se lo lastima. El DT debe saber que en la mayoría de los momentos piense, siente, y se desarrolla en forma solitaria, aunque tenga un excelente grupo de colaboradores. Esta soledad sin embargo, tiene sus costos y sus beneficios, ya que la toma de decisiones se concentra siempre del DT aunque otros hayan participado de las mismas. De este modo nadie sufrirá como él, pero nadie disfrutará como él.

En definitiva y para culminar estas breves reflexiones podemos decir que las presiones forman parte del quehacer del DT, pero el orden, la planificación, el liderazgo, y el coaching, las combaten enormemente. Incluso podemos afirmar que seguramente no haya DT en el mundo que no goce, simultáneamente, con dicha presión. El riesgo, los desafíos, las metas difíciles, forman parte del horizonte del DT. Sin dudas, una profesión apasionante dentro de un deporte sin igual.

PSICOLOGIA DEL DEPORTE Y LESIONES DEPORTIVAS

Desde luego lo mejor es poder realizar una labor preventiva que reduzca al máximo los factores psicológicos de riesgo de lesión, como el estrés elevado. Sin embargo, si la lesión ya se ha producido, se pueden evaluar determinados aspectos que van a contribuir a que el deportista maneje mejor la situación e incluso acelere su recuperación. Una primera tarea se centra en la evaluación del impacto emocional de la lesión y de las consecuencias de ésta. También es importante evaluar su grado de motivación para facilitar la necesaria adherencia a las tareas de rehabilitación y remover, en su caso, los obstáculos percibidos que pudiera haber, incluyendo una habitual tendencia a la evitación o el escape.

PASOS CUANDO LA LESIÓN SE HA PRODUCIDO.
PRIMER PASO:
a. Evaluación del impacto emocional.
b. Consecuencias de la misma.
c. Motivación para la rehabilitación.
SEGUNDO PASO:
a. respuestas emocionales asociadas a la lesión.
b. Motivación y auto-confianza para tareas de rehabilitación.
TERCER PASO:
a. preparación sicológica para el regreso.
CUARTO PASO:
a. trabajar sobre el miedo a nuevas lesiones.

La intervención psicológica tras sufrir una lesión, se puede centrar en diversos factores, entre los que podemos mencionar: el control de las respuestas emocionales asociadas a la lesión; el desarrollo de la motivación y la auto-confianza respecto al programa de rehabilitación; la optimización del rendimiento en las tareas de rehabilitación y el tiempo de inactividad.
Hay otra vertiente también relevante y que consiste en facilitar el tránsito desde una situación de tratamiento de la lesión a la de su vuelta a la actividad deportiva, momentos normalmente cruciales para su rendimiento posterior. Por ello se suele actuar con el deportista para prepararlo psicológicamente para su vuelta, así como para afrontar adecuadamente las secuelas de la lesión. Ello es todavía más relevante si la consecuencia es que no le es posible volver al nivel anterior o incluso debe abandonar por completo la actividad deportiva, al menos como practicante.

Podemos marcar las prioridades partiendo de dos parámetros relevantes de forma simultánea. Por una parte en función de las características o necesidades particulares del deportista concreto con el que trabajemos. Podemos encontrarnos con casos en que éste tiene mayor control emocional o claridad de ideas sobre el desarrollo de la lesión, que en otros casos de deportistas que se sienten incapaces de manejar la situación. También hay diferencias personales en cuanto a la situación deportiva, desde la posible existencia de compromisos deportivos profesionales, hasta el momento y papel de esa persona en el calendario competitivo de su especialidad. Por otra parte, hay cierta secuencia lógica determinada por las características de las técnicas o procedimientos de intervención psicológica que apliquemos. Por ejemplo, si vamos a emplear técnicas de visualización (imagery) para reducir el impacto negativo sobre el tono muscular, será preciso primero que enseñemos al deportista a llegar previamente a un grado adecuado de relajación.

Esta es una cuestión muy relevante, ya que todos sabemos que la probabilidad de que se produzca una lesión después de haber sufrido alguna anteriormente, es mayor, más allá de lo que sería objetiva o médicamente esperable. La experiencia nos demuestra que esta es una realidad y que es conocida por los propios deportistas. Sin embargo, lo más paradójico es que muchas veces es esa anticipación, ese miedo, lo que a su vez nos hace actuar de forma que objetivamente aumentemos el riesgo de lesión. El temor nos puede llevar a no estar todo lo atentos que en ocasiones necesitamos, a prestar atención a estímulos que no son los relevantes. También nos puede restar la coordinación o velocidad necesaria porque nuestros músculos están agarrotados por la tensión de ese temor. Podemos estar limitando nuestros gestos técnicos o realizarlos de forma inadecuada, lo que a su vez aumenta el riesgo de algún daño físico, directamente en la acción del deportista o por choque con otro.

En otro sentido, el miedo a posteriores lesiones también puede afectar a la conducta de entrenamiento y competición, llevándonos a elaborar consciente o inconscientemente, comportamientos de evitación o escape que se podrían traducir en no acudir a todos los entrenamientos, entrenar con menor intensidad y dedicación de la necesaria o intentar no acudir a las competiciones o al menos, reducir al máximo la participación o exigencia. Todos éstos son factores van a repercutir negativamente a la hora de alcanzar el rendimiento anterior, ya no digamos aumentarlo.

Este es un tema fundamental y preocupante, no sólo pensando en deportistas profesionales a quienes les afecta en su desarrollo económico y social, sino en cualquiera, ya que afecta a una de las actividades de que disponemos para actuar favorablemente sobre nuestra salud, bienestar, ocio y condición física. Por eso, tenemos que hacer una labor preventiva, especialmente con los deportistas de alto rendimiento y profesionales, ya que tienen más probabilidades de tener que enfrentarse a esa posibilidad y su repercusión será mayor.

Si se da esa retirada, con nuestro trabajo psicológico tenemos que conseguir que el deportista acepte su situación, reduzca su impacto emocional y desarrolle nuevos intereses o alternativas interesantes muchas veces vinculadas a su antiguo campo de trabajo. Para el desarrollo de estas estrategias, hay que tener en cuenta el estado de indefensión y el bajo estado de ánimo del deportista. Será conveniente plantear objetivos alcanzables que no sean amenazantes para su auto-estima y fortalezcan su auto-confianza. También es parte de la labor del profesional de la psicología del deporte contribuir a que potencie su red de apoyo social o que evite consolidar sentimientos de indefensión e inutilidad.